Viviendo con el cadaver de mi novia

Viviendo con el cadaver de mi novia

Esta historia se remonta al año de 1930 con Carl Tanzler, un inmigrante alemán que trabajaba en un hospital especializado en microbiología y radiología en Florida. Aquí fue donde conoció al amor de su vida, María Elena Milagros de Hoyos, artista y cantante de ascendencia cubana; tuvieron su primer encuentro cuando esta contaba con 19 años y acudió a consulta al hospital donde laboraba Carl.

Tanzler en su infancia había tenido una supuesta revelación fantasmal que le describía el aspecto de María y que ella iba a ser el amor de su vida, por lo que cuando la vio no dudó en obsesionarse con esta chica.

Con el tiempo le diagnosticaron tuberculosis a María Elena, temiendo lo peor Carl estaba decidido a no permitir que el amor de su vida muriera.

Con sus conocimientos intento nuevos tratamientos para desaparecer aquella enfermedad que la consumía, además de sanar su cuerpo también la llenaba de joyas para inyectarle ganas de vivir. Al final, sin embargo sucedió lo previsible para la época, María Elena murió en Octubre de 1931

Queriendo salvar la vida de su querida y fallando en octubre de 1931, pasó lo predecible, María Elena murió. Carl devastado y con el permiso de los padres de María Elena le construyo un mausoleo para honrar su memoria, siendo este el verdadero inició de una espeluznante historia. Carl iba todas las noches a visitarla, alegando que hablaba con el espíritu de la chica y que por fin había ganado su amor.

En 1933 Carl entró furtivamente a robarse el cadáver de su amada, llevándola a su casa y sin importarle el estado de descomposición del mismo. Dado al aspecto que tenía, Tanzler le puso ojos de vidrio, recubrió su cara con cera, seda y yeso, haciéndole una forma parecida a la que él recordaba de ella, y llenó su cuerpo con trapos. Debido al olor putrefacto tenía que perfumar el cadáver día con día, finalmente para saciar su deseo carnal “reconstruyo” su vagina metiéndole un tubo, para así poder tener relaciones con ella.

Tanzler fue descubierto por la hermana de María 7 años d

espués, gracias a rumores del pueblo, quien al ver que el cadáver no estaba en su tumba dio aviso a la policía, aunque por los años que había pasado el hecho no tuvo impacto en ellos. Carl devolvió el cadáver a su lugar y el asunto no paso a mayores.

Perturbador y asqueroso, ¿no?