Reseña “Shang-Chi” y la leyenda de los diez anillos, la película menos Marvel de todo Marvel

Reseña “Shang-Chi” y la leyenda de los diez anillos, la película menos Marvel de todo Marvel

Una de las cosas que más odio de las críticas de las películas de Marvel es cuando dicen es cuando dicen que entregan algo totalmente nuevo y diferente para una película de súper héroes, lo leí cuando Ant-Man, cuando Guardianes de la Galaxia, Dr. Strange, Black Panther, en fin, cada que presentan una nueva franquicia la premisa es que es algo totalmente diferente, cuando la realidad es que sigue siendo algo totalmente controlado por un solo hombre, con detalles de producción muy característicos y con timins muy marcados sobre lo que debe llevar una cinta Marvel; sin embargo he de decir que con Shang-Chi y la leyenda de los Diez Anillos me he tenido que tragar mis palabras porque al fin me parece que estamos ante un producto diferente, aunque en el fondo siga teniendo las bases de una película Marvel.

Una de las cosas que más me agrado, es que desde el intro respetan la lengua nativa de los personajes, es decir el chino, un intro que valga decir pudo haber sido más largo y nadie se habría quejado, aunque aún y con su corta duración este intro sirve perfecto para delimitar las motivaciones que llevaran a nuestro protagonista a iniciar una cruzada de retorno a su identidad para frenar los oscuros deseos de su padre.

Y es que Shang-Chi (Simu Liu), lejos de ser un maestro el kung fu, es un joven que se dedica a trabajar como valet parking junto a su amiga Katy (Awkwafina), pero esto cambia cuando un matón de su padre es enviado para robarle una joya que era el último recuerdo que tenía de su madre. Ahora Shang-Chi deberá acudir con su hermana Xialing para advertirle y protegerla, aunque ella por supuesto no necesita ninguna protección. Pronto ambos hermanos iniciaran su cruzada para defender Ta Lo, el reino natal de su madre, de  su padre Wenwu (Tony Leong) y su organización Los Diez Anillos.

Es cierto que la película no explora a fondo ni la cultura ni las artes místicas provenientes del país asiático de los protagonistas, pero trata con mucho respeto todos aquellos elementos que sí nos son presentados en pantalla, alejándolos del humor infantil del que muchas veces Marvel hace gala. Estos elementos quedan aderezados con un CGI que nos muestra una Ta Lo rodeada de magia y criaturas ancestrales, que no habían sido previamente presentadas en el universo de Marvel y que aquí lucen espectaculares.

Como decía en un principio, pese a todo Shang-Chi sigue siendo una película de Marvel y aunque se nota que el director Daniel Cretton tuyo cierta libertad, también se nota que hay elementos que son incluidos en la historia por requerimiento del estudio, algunos sin duda funcionan de forma orgánica y sirven para avanzar la trama, pero otros con duración de menos de un minuto resultan innecesarios y están ahí solo

para recordarnos que esto es parte de algo mucho más grande. Por suerte estos elementos son los menos y no llegan a opacar esta aventura, que funciona más por la química de su reparto y por la aventura independiente que nos presenta que por ser parte de el MCC, resultando así en una cinta entretenida y muy disfrutable.