Reseña “Raya y el último dragón”, una cátedra de la animación moderna

La ultima cinta animada de Walt Disney Animation Studios ha llegado a su servicio de streaming a través de Acceso Premium y también a aquellos cines que aceptaron su propuesta de lanzamiento simultaneo. Raya y el último dragón nos adentra en la mitología de Kumandra y el viaje que nuestra protagonista deberá realizar para devolver la unión a sus tribus.

Codirigida por Carlos López Estrada, mexicano de 32 años que se mudo a Estados Unidos a la edad de 12 años y quien ha trabajado como director de diversos vídeos musicales, incluyendo los del grupo mexicano Jesse & Joy, la cinta resulta en un colorido despliegue de escenarios que ponen a la animación de Disney en uno de sus puntos más altos, al mismo tiempo que homenajean a las culturas asiáticas en las cuales se encuentra inspirada. Es precisamente esta animación su mayor virtud, no solo por la perfección con la que recrean fondos y detalles de los lugares donde se desarrolla la cinta, sino también por el dinamismo que implanta en sus personajes, por momentos es difícil imaginar que estas ante una secuencia de pelea hecha por completo a computadora y no ante una coreografía de personas reales.

Pese a todo, fuera de los logros en niveles técnicos y pese a lo conmovedor de su mensaje sobre la unidad, la cinta no tiene mucho más para ofrecer. Las historias y relaciones entre sus personajes se sienten recicladas de las mismas propiedades del estudio, Raya y Sizu emulan bastante a Mulan y Mushu, pero con un toque del Genio de Aladdin. Por su parte los villanos aunque rico

s en contexto, resultan un tanto genéricos. Lo que sí podemos agradecer en cuanto a desarrollo de personajes es que sea la primera cinta del estudio protagonizada por una mujer en donde no haya un interés de amoroso de por medio, no obstante, habrá quienes quieran leer entre líneas en la relación entre Raya y Namari.

Quizá, Disney sabía que no tenía una historia tan contundente como para esperar el lanzamiento global y agresivo en cines al que nos tienen acostumbrados, aún así es una película que vale la pena observar para deslumbrarnos con su belleza de animación y que amerita una buena noche de palomitas en familia.

Autor entrada: Luiz Navegante