Reseña “El juego del calamar” un ejemplo de la esclavitud moderna

Reseña “El juego del calamar” un ejemplo de la esclavitud moderna

Probablemente a lo largo de estos días has visto un gran auge por la serie “El Juego del calamar”, desde Tik-Toks, publicaciones de Facebook o incluso imágenes en Instagram. Pero te preguntaras ¿Por qué se ha vuelto tan popular?, pues a continuación te lo explicare. El juego del calamar (también conocido como Hangul: 오징어 게임; RR: Ojingeo Geim) es una serie de televisión surcoreana, escrita y dirigida por Hwang Dong-hyuk y producida por Netflix, estrenada el 17 de septiembre de este mismo año.

La trama gira en torno a 456 personas, que por diversos motivos se encuentran en una situación económica complicada, teniendo deudas impagables con el banco y prestamistas. Al principio esta gente es invitada a participar en una misteriosa competencia de juegos infantiles tradicionales coreanos como lo son; “luz roja, luz verde”, “tirar la cuerda”, “las canicas”, “puente de cristal” y el mismo “Juego del calamar”. Diciéndoles a los participantes que el jugador que sobreviva y gane el juego se llevara una suma millonaria de dinero, pera ser especifico, $45.600 millones de wones (el won, es la moneda de Corea). Sin embargo, luego del primer juego, los competidores descubren que quienes no logran el objetivo son asesinados sin piedad alguna, así mismo, cada vez que alguien muere se suma a la bolsa cierta cantidad de dinero.

Tarjeta que se le dio a los participantes que quisieran participar en el juego.
Tarjeta que se le dio a los participantes que quisieran participar en el juego.

Dentro de los protagonistas están: Lee Jung-jae; un hombre que luego de perder el trabajo se volvió asiduo a las apuestas, motivo por el cual su matrimonio fracasó y vive lejos de su hija de 10 años. Debido a la vida que lleva es perseguido constantemente por sus prestamistas, con quienes tiene una millonaria deuda y amenazan incluso con retirarle uno de sus riñones para saldar la cuenta. Con la finalidad de conseguir el dinero para pagar lo que debe y darles una buena vida a su hija y a su madre, decide arriesgar su vida convirtiéndose en el participante número 456 del peligroso juego. Park Hae-soo; un empleado que robó dinero de su compañía y es buscado por la policía. Heo Sung-tae; un peligroso delincuente y sicario. Jung Ho-Yeon; una joven desertora norcoreana que necesita el dinero para reunir a su familia, su hermano menor se encuentra en un albergue y su madre aún está en Corea del Norte.

A su vez, a la trama se le une Wi Ha-Joon; un oficial de la policía que está investigando la desaparición de su hermano, ingeniándoselas para ingresar a la isla a la que son llevados los jugadores con el fin de encontrarlo. Conforme los juegos avanzan, se vuelven cada vez más extremos, disminuyendo la cantidad de jugadores y al mismo tiempo aumentando la cantidad de dinero. La serie es interesante debido a la trama bien desarrollada, la buena narrativa que posee, así como también, las escenas turbias que tiene. A la vez, es emocionante como vas descubriendo la situación de cada uno de los participantes, mientras vas simpatizando con algunos de ellos y los ves morir.

“El juego del calamar”, es una gran serie no solo por todo lo que ya he descrito, sino porque también refleja la esclavitud moderna que tenemos hoy en día.  Anteriormente, la esclavitud tradicional se describía como “reducción de la persona a la condición de bien semoviente” puesto que los propietarios de los esclavos podían tratarlos como parte de sus bienes y venderlos o cederlos a terceros. Si bien estas prácticas no son frecuentes en la actualidad, las condiciones en las que se encuentra una persona sometida por la esclavitud moderna son básicamente similares, como lo son; el grado de restricción del derecho inherente de la persona a la libertad de circulación; el grado de control de la persona sobre sus pertenencias personales; y la inexistencia de consentimiento con conocimiento de causa y plena comprensión de la naturaleza de la relación entre las partes.

Según la OIT (Oficina Internacional del Trabajo), se estima que, en los últimos 5 años, 89 millones de personas fueron sometidas a alguna forma de esclavitud moderna, representando un 71% de estos mujeres y niños. Mencionan que la servidumbre por deudas afectaba a la mitad de todas las victimas de trabajo forzoso impuesto por actores privados.

En este sentido, resulta evidente que estos elementos de control y propiedad son los que la serie refleja acompañados de violencia y la privatización de libertad de escoger y controlar sus propias vidas, bien a c

ausa de las circunstancias y mediante una acción directa, para someterlas a un tercero. En lo personal, la serie te deja mucho que pensar sobre el mundo actual en la que vivimos, principalmente por como se dejan de lado la integridad de una persona para someterse a otra debido a las circunstancias en la que cada uno esta.

Fuente: Milenio; Forbes; OIT