¿Quién fue D.B. Cooper?

¿Quién fue D.B. Cooper?

El pasado 9 de Junio se estrenó la tan esperada serie de “Loki” del universo Marvel y en su primer episodio un agente de la misteriosa Autoridad de Variación Temporal interroga a Loki sobre sus crímenes y le muestra un clip de su pasado en donde asume la identidad de D.B. Cooper, quien el secuestro un avión y del cual nunca se volvió a saber.

Según la historia, el 24 de noviembre de 1971, un hombre, que se hizo llamar Dan Cooper (también conocido en los medios como DB Cooper), se acercó al mostrador de la aerolínea Northwest Orient en el aeropuerto de Portland, Oregón y pidió un pasaje de ida a Seattle, Washington. El vuelo era el número 305 y, según detallan en la página oficial del FBI, el hombre pagó en efectivo.

Cooper parecía tranquilo a simple vista, tendría alrededor de 40 años y vestía un traje con corbata negra y camisa blanca. Tras subir al avión, se sentó en la última fila, en al asiento 18-C, y mientras esperaba el despegue, le pidió un bourbon con soda a Florence Schaffner, la azafata. La joven tenía 23 años y estaba acostumbrada a que los pasajeros le pidieran su contacto para invitarla a salir, por eso cuando Cooper le entregó una nota, ella lo ignoró pues estaba segura de que era un nuevo “pretendiente”, pero las intenciones de Cooper eran otras, por lo que hombre insistió y ante la persistencia, Schaffner no tuvo más remedio que recoger el papel.

“Tengo una bomba en mi maletín. Quiero que te sientes a mi lado”, se podía leer en el papel. Sin entender bien qué sucedía, la aeromoza cumplió con el pedido y tomó asiento al lado del hombre, quien abrió el maletín para mostrarle una masa de cables y palos rojos, entonces, le solicitó a la mujer que escribiera todo lo que acababa de suceder y que entregara una nueva nota al piloto del avión.

Unos minutos más tarde, Schaffner se dirigió a la cabina con un papel en el que Cooper exigía cuatro paracaídas y 200.000 dólares en billetes de 20, una vez que el avión aterrizó en Seattle, a Cooper le entregaron el dinero, que pesaba 9,5 kilos, y los paracaídas. En contrapartida, liberó a los 36 pasajeros del vuelo, aunque retuvo a varias personas de la tripulación en el interior de la aeronave.

Inmediatamente, le dio una nueva orden al piloto: que el avión volviera a despegar rumbo a la Ciudad de México. Además, le brindó instrucciones específicas: el avión no debía superar los 3048 metros de altura y las alas debían estar a 15 grados, por lo que la velocidad sería de 20

0 nudos. Pero en pleno vuelo, sucedió algo que nadie esperaba, en el tramo entre Seattle y Reno, después de las 20 horas, el secuestrador desapareció. Esa noche, bajo el fuerte viento y la lluvia, Cooper se ató los casi 10 kilos de dinero, se colocó en la parte trasera del avión con un paracaídas y saltó al vacío.

Las autoridades buscaron a Cooper en el bosque durante varios días, pero no encontraron nada: ni un paracaídas, ni billetes ni un cuerpo. Un equipo de agentes también alquiló un submarino y descendió cientos de metros en el lago, pero no hallaron nada.