¿Por qué se les dice “codos” a los tacaños?

¿Por qué se les dice “codos” a los tacaños?

Si radicas en México seguramente has estuchado la frase: no seas codo, que alude a ser tacaño y asimismo, se les dice a las personas que viene del norte del país, en particular de Monterrey, Nuevo León. ¿Qué tiene que ver el codo con ser avaricioso o roñoso con el dinero? Sigue leyendo estas líneas porque aquí te vas a enterar de su origen.

La palabra codo refiere, sin duda alguna, a la parte del cuerpo humano que permite la flexión de nuestro brazo, es ese hueso prominente en forma, casi, de un cubo. En realidad, dicha palabra proviene del latín cubitus que, además de referirse a una sección anatómica, se usaba como medición. Por ejemplo, si en la antigüedad se requería de una medida, usaban el largo de su antebrazo que va del codo hasta el dedo más largo. Sin embargo, esto es muy relativo pues la medida entre personas varía mucho. No es la misma distancia de un codo de un niño o una persona baja, que a una alta.

Todo lo dicho anteriormente no arroja un solo vislumbre o pista de la connotación mexicana. No obstante, sí está relacionada a la parte humana.

La teoría más cercana está relacionada con el investigador Ricardo Elizondo quien dice que durante la época de la colonia, los obreros o personas del norte del país usaban bolsitas en donde guardaban y llevaban sus monedas, las cuales se colgaban y caían justo por debajo del hombro a la altura del codo. Se dice, además, que la bolsa se inventó para evitar ser asaltados. Las monedas se tendían casi pegadas a su cuerpo, y para protegerlas de los bandidos, las sujetaban fuertemente con su codo. Esto también sirvió para evitar el ruido que hacían las monedas al caminar y, por tanto, parecía que no llevaban cargando su bolsita de dinero.

Lamentablemente los asaltantes empezaron a conocer el truco y cuando interceptaban a alguien, quien bruscamente apretaba su codo para que no se oyeran o cayeran las monedas, el ladrón le decía; “¡afloja el codo!”, esto para robarle su ganancia. Así pues, se empezó a utilizar el término “codo” a aquellas personas que les costaba soltar dinero, aludiendo como en un inicio, a la protección del dinero.

Sin embargo, hay quienes afirman que la connotación proviene de la palabra codicia, pero si se analiza desde su etimología, parece ser que no. Viene del latín cupiditia que designa a la cualidad de cupidus, o sea, deseoso o ambicioso. Quizá se trate de una derivación retrógrada, de tantas que existen en el idioma.

Al igual que los regiomontanos, la palabra poco a poco se fue haciendo más popular y coloquial a nivel nacional, tanto, que ahora se dice que cuando alguien es “codo” se piensa que es tacaño, es deci

r, que no quiere soltar dinero con facilidad por ningún motivo (incluso para comer).

Estoy seguro de que te han dicho alguna vez esa frase, o si no, la haz dicho o escuchado, pero ahora sabes cuál es su origen. Y yo pregunto, ¿eres codo porque proteges tu dinero de los asaltantes o porque eres amarrado y tacaño?