¿Por qué nos molesta el aumento de precios en Netflix?

Un análisis del porque tanto odio hacia este nuevo aumento en los servicios de streaming

El pasado 07 de Mayo Netflix México anunció a través de un comunicado que a partir del 01 de Junio la tarifa en su servicio de streaming se vería incrementada, obedeciendo así al nuevo impuesto a plataformas digitales aprobado en Diciembre 2019 y que corresponde al IVA del 16% en transacciones digitales.

Las nuevas tarifas del servicio quedaron de la siguiente forma:

  • Plan Básico, un dispositivo en calidad estándar: 139 pesos, antes 129 pesos
  • Plan Estándar, dos dispositivos en calidad HD: 196 pesos, antes 169 pesos
  • Plan Premium, cuatro dispositivos en calidad UHD: 266 pesos, antes 229 pesos

A Netflix se le sumo en el comunicado el servicio online de Play Station y pronto no tardaran en hacerlo otros servicios similares como Spotify, Prime Video, HBO GO, etc.

Esta situación indudablemente causo un revuelo en los clientes del servicio que no tardaron en externar sus múltiples molestias a través de las redes sociales, la mayoría de ellos culpando al actual presidente quien dentro de su campaña prometió que no habría nuevos impuestos en el país; pero antes de darle o no la razón a toda esa gente hay que entender dos cosas. La primera es que este no es un nuevo impuesto, sino simplemente uno que se estaba ignorando y que compañías con ingresos tan fuertes evidentemente están obligadas a pagar; la segunda es que la gente en realidad no esta enojada con el nuevo impuesto, sino con todo el trasfondo social que implica el aumento en el precio de Netflix.

¿Pero si no están enojados con el impuesto a pagar entonces por qué se quejan de él?, la respuesta es muy simple, el impuesto es lo tangible, lo que pueden ver y a lo que pueden atacar. La realidad detrás de eso es quizá un poco más triste, México es un país compuesto en un 45% por dos clases sociales, la media baja y la baja alta, y que para efectos prácticos podemos englobarlos como la gran clase media del país. Es aquí donde radica el principal núcleo de suscriptores de Netflix en México, ellos representan su fiel audiencia desde Septiembre de 2012, cuando la plataforma arribo a nuestro país con un costo de $99 pesos al mes. Posicionándose como la mejor opción calidad-precio frente a un servicio de tv de paga que se volvía cada vez más lineal y repetitivo.

Con esta introducción Netflix hizo sentir a los mexicanos que estaban siendo parte del futuro a través de las nuevas tecnologías, el mañana era el servicio de streaming y si no formabas parte de él terminarías por convertirte en alguien obsoleto como los Blockbuster. Durante años Netflix se posiciono como el rey del streaming, manteniendo sus precios y

entregando a sus clientes todo tipo de contenido, pero ante la constante revaluación del dólar en un mercado tercermundista no tuvo más opción que ir aumentando de a poco los precios de sus diversos paquetes, solo que hubo una variable que no considero, los sueldos de su núcleo principal de consumidores no aumentaron.

Ocho años han transcurrido desde que Netflix llego al país y los empleados de clase media siguen estancados en un loop de promesas sobre una vida de clase alta que pareciera alejarse cada vez más de ellos, el nuevo precio de casi $200 pesos en el servicio intermedio de Netflix luce como el último paso para destapar una molestia que lleva años atorada dentro de su pecho. El futuro que en un principio se les prometió a un precio de $99 pesos ahora luce ya inasequible para algunos, su pequeño lujo, aquello que les daba un plus sobre las clases bajas ahora se les escapa de las manos, como en Parásitos de Bon Jun-Ho, el sueño final de que sí te esfuerzas lo suficiente puedes alcanzar lo que desees se vuelve cada vez más inaccesible y los condena a vivir atrapados por siempre en un sótano del que temen no poder huir jamás, es ahí donde radica la verdadera molestia.

Autor entrada: Luiz Navegante