¿Por qué amamos a ciertos animales y nos comemos a otros?

A partir de la teoría de que el virus de Covid-19 se originó en una sopa de murciélago, se ha hecho más grande la polémica sobre si personas del otro lado del mundo están o no en lo correcto al consumir animales como perros, gatos, ratas, murciélagos, entre otros, creyendo que nosotros estamos en lo correcto al consumir vacas, cerdos, pollo, conejo, etc.

Y es que, en muchos países, la ingesta de animales comunes como perros y gatos es bien vista y hasta se considera un manjar, siendo estos encerrados en jaulas minúsculas para luego ser enviados al matadero, lo que para nosotros podría verse como una película de horror con tan despiadadas acciones.

Sin embargo, todo esto y más es por lo que pasan millones de animales de granja para ser consumidos por los humanos, además del maltrato que sufren los animales de laboratorio o para el transporte. Es una realidad, que la mayoría de las personas sabemos lo que pasa, pero es más cómodo simplemente no mirar. Y eso que cada segundo se sacrifican 3.000 animales en el mundo para consumo humano.

¿Por qué no nos conmueve la muerte y sacrificio de cerdos, pollos, ganados de igual manera que de los perros y gatos? así como un perro siente el dolor, claro que un cerdo, una vaca, un pollo o cualquier animal igual lo siente.

La psicóloga Melanie, en su libro “Por que amamos a los perros, nos comemos a los cerdos y nos vestimos con las vacas” explica por qué en nuestra cultura asumimos que unos animales se comen y otros no. Expone el término “Carnismo” como la causa de esto, que es adquirido por la mayoría de personas sin darnos cuenta, el cual nos enseña a no pensar y a no sentir nada hacia estos animales.

“Nos podríamos estar comiendo a los que podrían ser nuestros animales de compañía solo porque no hemos establecido vínculos afectivos con ellos. Solamente porque no son perros ni gatos, ni son nuestros” -Ed Antoja- Director del documental Empatía.

Otra razón por la cual diferenci

amos a los animales para el consumo y mascotas, la expresa el Profesor Jorge Riechmann de Filosofía de la UAM, la explicación reside en la cercanía que tenemos con las mascotas, percibiendo a algunos como miembros de la familia, mientras que otros animales al estar en grupos lejanos, no tienen importancia para nosotros.

Hacer conciencia sobre esto y hacer algo al respecto es una decisión personal, incluso sin importar nuestra cultura, de nosotros depende apoyar o no el sufrimiento al que se lleva a estos seres vivos continuando con el consumo de productos y alimentos de origen animal.

Autor entrada: Crystal Morales