Paula Zuccotti, creando historias a partir de los objetos

Intenta recordar todos los objetos que has tocado hoy, en un día normal yendo a tu trabajo o cuidando de tu familia, inclusive estudiando, ¿Qué tanto crees que se pueda hacer con ellos? ¿Cuánto crees que todos ellos puedan decir de ti?

Zuccotti en su estudio durante una sesión de fotos, acomodando los objetos de Kitty, una tatuadora de Melbourne, Australia.

Algo así fue lo que le pasó por la mente a Paula Zuccotti, una diseñadora industrial originaria de Argentina, se dio a la tarea de pedir a 62 personas alrededor del mundo que recogieran los objetos con que habían tenido contacto durante el día para fotografiarlos y trazar, a partir de esas 62 imágenes individuales, una especie de “cápsula del tiempo” de 2015.

Un día en la vida de David True, tercera generación de una familia de cowboys dueña de un rancho en Tucson, Arizona, donde cuidan alrededor de 160 caballos.

Y la propia autora recalca la importancia documental que pueda tener esta serie, pues así como hoy en día podemos saber cómo vivían nuestros antepasados, en un futuro el conjunto de herramientas, utensilios, ropas, etc. Puede darnos un registro claro de la época.

El mundo rosado de Anna Haneda, de 2 años, muchos de sus objetos diarios fueron tocados al azar y sin intención, como suele ser con niños de esa edad.

Sin embargo la diseñadora insiste en llevarlo más allá, pues sugiere que cada fotografía de los objetos será nada más y nada menos que un retrato, pues no será lo mismo aquello que haya tocado un cocinero o un carnicero, a lo que toco un niño pequeño o una monja.

Piedad, monja de clausura de 44 años, nacida en Ecuador. Su día se divide en turnos de oración, practicas de canto y formación.

Paula ha conseguido hacer una especie de “mapa identitario” con un promedio de 140 objetos tocados en 24 horas por una persona, desde que se despierta hasta que duerme. Aunque hay que recalcar que la cantidad de objetos variará según la edad, la ocupación y el contexto del “retratado”.

 

Las posesiones de Liu, un maestro titiritero de Shanghái de 72 años que crea sus propias figuras e instrumentos. “Quiero que el mundo entienda mejor las tradiciones de China”, dice.

Además la autora insiste que este proyecto no tiene fin, pues “esta es una manera nueva de hablar de quiénes somos y me da curiosidad

saber cómo la gente que ya tiene una vida pública y expuesta se comportaría ante este formato”, dice la propia Zuccotti.

Imagínate repetir el proyecto en diez años, desafía: ¿qué objetos se habrán extinguido y cuáles habrá nuevos que hoy no podemos ni siquiera imaginar?

 

Autor entrada: Sofía Pereyra