Nueva modalidad educativa: ¿Será esta la oportunidad para una transformación en la educación?

Tras la primera semana de haber comenzado el ciclo escolar 2020 muchas personas, nos ponemos a pensar en cuan afectada podría verse la educación en esta nueva modalidad.

Mucho se ha hablado ya sobre el sistema educativo actual, el cual no es el mejor, ni el más adecuado ofuncional, además de que sigue siendo el mismo que surgió durante la revolución industrial, donde se enseñaba a la gente para que trabajara en fábricas y se pretendía que no se equivocaran y pensaran menos, por lo que los ponían a memorizar grandes cantidades de información e instrucciones. Evidentemente el mundo ha cambiado y las personas igual, por lo que se necesita de una renovación urgente.

Tal vez este sea el golpe de suerte que necesitábamos para empezar a comprender que no debemos casarnos con lo que dicta la sociedad y empezar a buscar por nosotros mismos soluciones a un problema que podría parecer momentáneo, pero que sin duda podría traer consigo una serie de consecuencias.

Al estructurar la educación de los niños se debe considerar que cada individuo es diferente y que cada uno tiene diferentes habilidades por descubrir, las cuales siendo desarrolladas podrían aportar a la sociedad en beneficio para todos, por lo que la educación debería ser personalizada, y colaborativa, brindando el apoyo que cada niño necesita.

Además de eso, instruir para las cosas más importantes de la vida: aprender a ser feliz, gestión de  emociones, relaciones interpersonales, trabajo en equipo, hablar en público, finanzas personales, etc. Cosas que al convertirse en adulto, se agradecerá por haberlo aprendido, y así poder salir  preparados con práctica y con toda la información que se necesita para ser emprendedores y ser dueños de sus negocios.

Dadas las circunstancias los niños podrían perder el interés por aprender, tener poca motivación y curiosidad, por lo que la participación de los padres de  familia se vuelve más fundamental que antes, haciéndonos parte de la formaci

n de los niños, haciendo del compromiso y dedicación algo indispensable.

En los años 90’s los padres de familia tenían 3 veces más tiempo que en las última época, por lo que últimamente los niños empezaban a aprender solos. Entonces ¿estamos en retroceso o en una evolución?

Enseñar a los niños de primera mano lo que los docentes en escuelas enseñaban puede parecer un reto, pero veámoslo como una oportunidad para hacerlo aún mejor, y poder enseñar a los niños con bases éticas, desarrollando sus habilidades y emociones.  

Autor entrada: Crystal Morales