Moss Graffiti: el arte urbano hecho con musgo

Casi en cualquier ciudad del mundo podemos encontrar paredes y muros que están rayadas ilegal o legalmente con graffitis. En México podemos encontrar edificios, monumentos, portones de casa, muros de negocios y paredes con graffitis pero pocos llegan a ser realmente obras artísticas ya que la mayoría se realizan al momento, con prisa y sin ningún sentido artístico. Este tipo de expresión, puede tener distintas temáticas como por ejemplo mensajes políticos, signos de protesta, muestras de arte y dibujo, entre otros.

Hace algún tiempo existe una nueva corriente de grafitti, llamado Grow o “crecer” en español, es un grafitti vivo, ya que está hecho a base de musgos, por lo que también se le conoce como: Moss Graffiti. Esta técnica fue impulsada por la londinense Anna Garforth, quien se refiere a ella como una forma de manifestación ecológica por trabajar con una especie viva. Este tipo de intervenciones en el exterior puede durar hasta 4 meses y en el interior hasta 3 años, ya que el musgo prefiere un ambiente húmedo, templado y protegido.

Los musgos, son una división del reino vegetal, con unas 15.000 – 20.000 especies en el mundo. Surgieron hace 475 millones de años y son la evolución de las algas verdes hacia las plantas vasculares. Precisamente su relativa sencillez les permite colonizar paredes, cortezas de árboles y rocas, resistiendo tanto el frío como al calor intenso.

Aunque a simple vista parecen estructuras muy monótonas y sencillas, un segundo vistazo nos ofrecerá un fascinante bosque en miniatura, con estructuras sorprendentes  por lo complejo y el tamaño que adquieren, además de que son un excelente bioindicador de la calidad ambiental.

El eco graffiti no es solo una forma de expresión única e inusual sino una gran alternativa natural al graffitis clásico. Una gran cantidad de pinturas en aerosol son hechas con productos químicos nocivos como el metanol que daña el sistema nervioso cuando se consume en grandes cantidades, producir y usar pintura a menudo puede tener efectos dañinos en el medio ambiente, como la liberación de COV que contaminan el aire con óxidos de nitrógeno un elemento muy tóxico, y otra cosa es que las latas a veces son difíciles o imposibles de reciclar.

Mientras que la pintura para graffiti natural está hech

a con musgo, que simplemente se puede recolectar en un parque o bosque, hecha con sus manos y almacenada en un frasco de vidrio que simplemente puede volver a usar o reciclar. En caso de que no le guste su graffiti, puede quitarlo y ponerlo en el suelo y desaparecerá por completo en un tiempo sin dañar el medio ambiente.

El graffiti de musgo podría contener ideas para la protección de la naturaleza, esta colaboración del arte y la naturaleza puede tener algún impacto positivo en la sociedad y atraer más atención.

Autor entrada: Lea Lakshmi