Madam C.J. Walker, la primera mujer que se convirtió en millonaria

Madam C.J. Walker, la primera mujer que se convirtió en millonaria

A principios del siglo XX, Estados Unidos vivió un auténtico boom económico gracias a la creciente industrialización y eso, de alguna manera, dio origen al “sueño americano”, el país de las oportunidades para conseguir realizarse, sobre todo en términos económicos. En el marco de esa revolución económica, muchos emprendedores que no venían de familias ricas lograron hacerse millonarios.

Con dos dólares y un sueño comenzó la historia de Madam C.J. Walker, considerada la primera mujer en el país que se convirtió a sí misma en millonaria gracias a la construcción de un imperio cosmético.

La historia de Sarah Breedlove, más conocida como Madame C. J. Walker, comienza en Luisiana en 1867 en una plantación, hija de esclavos emancipados, se quedó huérfana a los siete años, se casó a los 14, fue madre a los 18 años y se quedó sola con su hija a los 20, con pocas posibilidades para que una mujer negra destacara en Estados Unidos en una época en la que ambas cosas conducían a la discriminación. Pero ella supo ver una oportunidad de negocio y consiguió convertirse primero en empresaria a pesar de los escépticos y las trabas que le pusieron; después hacer de su idea un negocio de éxito que la convirtió en la primera mujer y también en la primera mujer negra en convertirse en millonaria en Estados Unidos, y por último saber aprovechar la posición económica que consiguió para convertirse en respetada filántropa.

Cuando murieron sus padres se mudó a vivir con su hermana mayor a la ciudad de Vicksburg y allí trabajó como sirvienta. Su primer marido la maltrató y terminó por desaparecer dejándola con la responsabilidad de criar en solitario a su hija Leia, una situación que la llevó a perder gran parte de su cabello a causa del estrés, volvió a trasladarse con su hija a Saint-Louis donde se ganó la vida lavando ropa para gente pudiente de la ciudad hasta que conoció a Annie Turnbo Malone, fabricante de productos para el cuidado del cabello rizado característico de su raza. Como ella misma sufría de un tipo de alopecia aceptó lavar la ropa de esta comerciante a cambio del producto para cabello encrespado que había desarrollado Annie

y vio los efectos en su propio pelo. Sarah supo ver una oportunidad de negocio, e inventó en la cocina de su casa una crema para el pelo que llamó Wonderful Hair Gromer, la primer piedra de lo que terminó siendo un imperio centrado en la belleza de las mujeres negras que da empleo a 25.000 vendedoras por todo el país.

Sarah Breedlove, Madame CJ, murió el 25 de mayo de 1919 a los 51 años de un ataque al corazón, pero su legado se mantiene hoy en el “Madam Walker Legacy Center”, en Indianápolis, cuya misión es “inspirar, involucrar y capacitar a las personas en nuestra comunidad culturalmente diversa”, según su propia web. El nombre de Sarah Breedlove está registrado en el Salón Nacional de la Fama de la Mujer, una institución estadounidense creada en 1969, en la ciudad de Seneca Falls, Nueva York, lugar en el que se realizó la primera convención sobre los derechos de la mujer en 1848.