Los siete picos de la piñata tradicional

Los siete picos de la piñata tradicional

Romper la piñata durante las posadas es una tradición muy antigua adoptada por los mexicanos como parte de las celebraciones decembrinas. Es considerada una artesanía, elaborada de una olla de barro o de cartón, o una estructura de alambre cubierta de papel maché, adornada de papel de colores.

La tradición de las piñatas ha sido traída por los chinos y adaptada a la cultura mexicana en la época de la colonización, convirtiéndose en un aspecto religioso, donde los españoles para poder incluir la religión católica a los nativos de México, hicieron la combinación de la religión con el nacimiento de Jesús para dar a conocerlo a través de una fiesta. Interpretando la piñata con picos con un significado muy peculiar, ya que tiene la representación donde los hombres están luchando en contra de los pecado capitales y que se ha ido transformando al paso del tiempo en la lucha contra las pasiones.

En uno de sus tantos viajes a Oriente, Marco Polo conoció cómo los chinos utilizaban este objeto para las celebraciones de año nuevo: a la figura de una vaca, un buey o búfalo la cubrían con papeles multicolor y motivos agrícolas. El interior estaba repleto de semillas que caían una vez que los chinos golpeaban con varas la figura. Esta actividad se llevaba a cabo como un ritual para recibir a la Primavera, que coincidía con el año nuevo chino, y que daba cuenta del porvenir en el año respecto a la agricultura.

Posteriormente las piñatas llegarían a España, y los conquistadores, a su vez, extendieron la práctica en el Nuevo Mundo donde la utilizaron como un elemento para la evangelización del pueb

lo, quienes tenían una costumbre similar con la que veneraban al dios Huitzilopochtli. Después de arropar la práctica bajo un sentido religioso, la piñata cobró trascendencia en ceremonias, y los adornos y elementos que la construyen se convirtieron en símbolos de la presencia del hombre en la Tierra y para con Dios.

Los picos representaban los siete pecados capitales y los brillantes colores de la piñata simbolizaban la tentación, transformándola en una representación de la fe ciega y de la virtud o la voluntad para vencer el pecado. Los caramelos y otras golosinas dentro de la piñata representaban las riquezas del reino de los cielos, por lo tanto la enseñanza que se acompañaba con fe y una sola virtud podía vencer el pecado y recibir todas las recompensas de los cielos. Por otro lado el palo hace la representación a la fuerza con la que romperás esos pecados capitales y empezarás de nuevo.