Los constructores de violoncelos: Stradivari

Los constructores de violoncelos: Stradivari

El primer constructor de violoncelo conocido fue Andre Amati (1505-1577), fundador de la escuela cremonesa de luthiers y de la dinastía que lleva su nombre. El instrumento más famoso históricamente es el “Rey”, encargo del papa Pío V y entregado a Carlos IX para su capilla. Era uno de los ocho bajos o violoncelos incluidos en los 38 instrumentos que el rey encargó a Amati. Se cree que el “Rey” fue utilizado en la Corte de Luis XVI hasta la Revolución. Durante el período napoleónico el instrumento permaneció a Jean Louis Duport, un miembro de la Banda de Napoleón, y uno de los más grandes violoncelistas de la historia.

El fundador de la escuela de Brescia, Gasparo da Saló (1540-1609), realizó algunos violoncelos, pero muy pocos han sobrevivido. Uno de ellos está fechado en 1580 y perteneció al violoncelista británico Vivian Couling. El nieto de Andrea Amati, Nicoló (1596-1684), llevó el arte de hacer violines a su nivel más alto. Sus violoncelos también poseen gran calidad. Los modelos eran grandes y muchos se redujeron posteriormente.

Precisamente, Antonio Stradivari (1644-1737) fue alumno aventajado de Nicoló Amati. Con Stradivari la escuela cremonesa alcanzó el límite, la cumbre. Sus instrumentos perduran hoy en día como muestras de una incomparable belleza, tanto visual como sonora. Se cree que Stradivari, antes de 1700, realizó cerca de treinta violoncelos, veinticinco de los cuales han sido estudiados. Todos son de grandes dimensiones excepto el “Castelbarco” de 1697.

A partir del siglo XVIII, Stradivari centró sus creaciones en intentar resolver los problemas de los violoncelistas. Maggini y otros cremoneses habían empezado a construir violoncelos más reducidos para complacer las demandas de los cada vez más numerosos virtuosos del instrumento. En 1700 empezó a hacer alguna concesión a la medida más reducida, pero será a partir de 1707 hasta 1710 cuando realmente construirá la nueva “talla”, que ha servido de modelo a los constructores a partir de entonces. En este período, conocido como la “época dorada”, construyó unos veinte

violoncelos. Éstos poseen un espléndido sonido capaz de mantenerse desde el más tenue pianissimo hasta el forte más potente. Durante los últimos diez años de su vida, Stradivarius realizó violoncelos más estrechos y que, aunque excelentes instrumentos, no pueden compararse con otros instrumentos del mismo período.

Pierre Fournier, Grandes intérpretes de la Música Clásica (1992), Ed. Planeta.