Lo que tu apellido dice de tus ancestros

Alguna vez te has preguntado, ¿De dónde viene tu apellido? Conocer de dónde viene nuestro nombre familiar nos habla de nuestro origen, de nuestros ancestros, y nuestra historia, pues, en la antigüedad, los apellidos correspondían al lugar de origen de la persona, su oficio o bien a características físicas distintiva.

Nuestro nombre y apellido nos ayuda a identificarnos como personas en la sociedad, muchos lo consideran como un legado de nuestros padres que deben ser honrados. Sin embargo, hubo una época en la que las personas no poseían un apellido, únicamente se identificaban con el nombre.

En occidente los romanos pusieron el apellido de moda, comenzaron a usarlos conforme era necesario mientras crecía la comunidad. algunos países empezaron a usar apellidos hasta el siglo XVII.

En la actualidad diferentes culturas usan los apellidos de diferentes maneras, la mayor parte de las culturas europeas usan solo un apellido: el del padre. Pero en otros países, la costumbre era heredar el apellido de la madre. La tradición rusa es que después de tu nombre uses el nombre de tu padre y al final el apellido. En varios países asiáticos de donde la pertenencia al clan es muy importante, se lleva primero el nombre familiar y luego el personal.

Los apellidos nos pueden decir quienes fueron nuestros ancestros, a que se dedicaban o de dónde venían, por eso se han clasificado en diferentes tipos:

Apellidos toponímicos. Los que indican el lugar de origen de tus ancestros, por ejemplo, el apellido Navarro o Navarrete que vienen de la provincia de Navarra en España. Otros apellidos sencillamente describen la topografía del lugar: Montes, Rivera, Hoyos, Peña, etc.

Oficios y profesiones. Estos apellidos indican a que se dedicaban tus ancestros: Caballero, Carpintero, Coronel, Herrero, Guerrero, Marino, etc.

Cualidades. Al parecer estos apellidos surgieron de apodos que describían una característica que distinguía a la persona: Bravo, Valiente, Calvo, Cano, Rubio, Chap

arro, Delgadillo, Bello, Hermosillo, etc.

Apellidos patronímicos. Son los que se derivan del nombre del padre y son los más comunes en español, como los apellidos con terminación -ez, -az, -iz, -oz, esta terminación significa “hijo de…”. Por ejemplo, Martínez, hijo de Martin.

Como dato curioso, se dice que se le da prioridad al apellido paterno sobre el materno debido a creencias religiosas, que tiene que ver con la creación de Adán, y Eva. Como Adán fue el primer hombre sobre la tierra, el apellido del padre deberá ir primero que el de la madre.

Autor entrada: Crystal Morales