Lo que el COVID-19 cambio

Lo que el COVID-19 cambio

La cuarentena trajo muchos cambios, el primero para mí fue dejar el departamento que renté al iniciar el año: resguardarme en casa significaría obtener menos ingresos. Me mudé al estudio de un amigo, donde estuve un mes sola y sin salir. Intenté establecer una rutina, pero fue difícil porque a la hora de dormir no llegaba el sueño, sino las preocupaciones. Dediqué mi tiempo a la lectura, pero no podía concentrarme. En fin, antes de que todo avanzara tomé un autobús con rumbo a casa de mis abuelos. Soy muy afortunada, pero no dejo de pensar en mis amigos y toda la gente que perdió su empleo y no tiene manera de sostener los gastos de su hogar. El COVID-19 vino a terminar con muchos sueños. Pienso en los cientos de niños y personas mayores que nunca han tenido un techo, la gente que vive al día, a los que sólo les dieron las gracias y ninguna explicación. Asimismo, al vivir en México, un país con un elevado porcentaje de violencia intrafamiliar y feminicidios estar en casa se vuelve hasta cierto punto un peligro para niños y mujeres que constantemente sufren de estos abusos.

La pandemia ha visibilizado la situación precaria en que viven cientos de personas de nuestro país. Una amiga me contó que a casa de su madre llegaron a vivir sus dos hermanas con esposos e hijos y ella no, no porque no lo necesitara, sino porque ahí vive su acosador y tiene mucho miedo. La violencia no se detiene, continúa en los hogares. Las líneas de ayuda están abiertas, pero mucha gente no tiene la oportunidad o fuerza de hablar. No sabemos qué es lo que sucede ahora, y menos lo que vendrá después de la cuarentena, lo cierto es que no

podemos seguir ignorando la situación de violencia en que viven diariamente muchas personas, y que esto no puede ser igual que antes, algo debe cambiar. Es necesario reflexionar sobre los acontecimientos de estos días y pensar en el futuro que nos espera si todo sigue como antes, si hacemos como si nada hubiera sucedido.