Larry Nassar, el terapeuta abusador

Larry Nassar, nació en 1963 dentro de Estados Unidos. En 1986 comenzó a trabajar como entrenador de atletismo para el equipo nacional de gimnasia de su país y para 1993 logró graduarse de la universidad de medicina y se especializó como doctor de medicina osteopática, ejerciendo como médico terapeuta. Para 1996 se casa con Stefanie Lynn Anderson y tuvieron 3 hijos.

Su carrera se vino abajo en 2016, a partir de la denuncia que una gimnasta interpuso contra el por violación cuando esta apenas tenía 15 años de edad y, tras esta primera declaración, más mujeres tomaron fuerzas y realizaron sus testimonios. Una semana después de la impactante noticia y con más denuncias que se presentaban en contra de Larry, la universidad tomó la decisión de retirarlo del puesto.

Ya entrados en materia penal, cuando la policía se presentó en casa de Nassar encontraron alrededor de 37 mil cintas de videos con pornografía infantil, junto con la evidencia de los actos que cometía durante sus “terapias”, concluyendo todo esto en el arresto de Larry. Debido a todo este escándalo, su esposa decide pedir el divorcio y la custodia total de sus hijos a lo que se lo conceden inmediatamente.

Se describía a Larry como alguien profesionalmente preparado, amigable y educado, pero esto solo era una distracción para esconder el verdadero monstruo que habitaba su ser y es que disimuladamente abusaba de sus víctimas incluso enfrente de los padres, teniendo contacto con partes íntimas de las niñas o adolescentes que acudían con él. Las gimnastas acudían a sus citas para sus dolores musculares a lo que él las ponía boca abajo, pedía que abrieran ligeramente las piernas y en determinado momento introducía sus dedos en sus partes íntimas como una rutina normal.

align: justify;">Nassar siempre pasó desapercibido ya que tenía infinidades de recomendaciones de maestros de aquella universidad para la que trabajaba y, claramente en su momento no se les creía a las víctimas, al confesar ante sus padres ellos creían que todo era mentira o que solo se malinterpretaban sus técnicas.

En enero del 2018 en el juicio final se le condenaron a 125 años en prisión.

Autor entrada: Monika Peredo