La mejor manera de acariciar un gato

Para muchos es imposible no querer acariciar un gato tan pronto como lo vemos, así que corremos directo hacia él, por unos segundos todo es color de rosa, hasta que estas lo suficientemente cerca y ¡puff! El encantamiento se va a la basura.

Si bien te va, el michi solo se va corriendo y se aleja lo más que pueda, pero en los peores es difícil salir bien librado, con un buen arañazo como mínimo, es por eso que hay que saber dónde acariciar y la ciencia nos lo puede decir.

Primero que nada, hay que tener muy claro que los antepasados de los gatos eran animales totalmente independientes y muy solitarios, al igual que muchos felinos salvajes, solo se reunían para aparearse, una cualidad que si no heredaron tal cual los gatos de hoy en día, aún controlan muchas cosas en su comportamiento.

Ya teniendo claro eso, ahora si ¡a lo que nos truje! Primero que nada, es importante que el gatito busque nuestra caricia, que se acerque para que lo hagamos, de no ser así se sentirá atacado y se irá.

Pero en caso de que el pequeño peludo se acerque hay que tener en cuenta que los lugares donde más les gusta recibir ese cariño es en zonas en las que se localizan las glándulas faciales, como la base de las orejas, bajo la barbilla y cerca de las mejillas. Y para saber si lo haces bien o no, aquí te va una lista.

Signos de disfrute del gato:

 

  • Mantiene la cola erguida e inicia el contacto.
  • Ronronea y hace algo parecido a amasar con las patas delanteras.
  • Mueve suavemente la cola de lado a lado mien
    tras la estira en el aire.
  • Exhibe una postura y una expresión facial relajadas, con las orejas apuntando hacia delante.
  • Te empuja con cariño si detienes las caricias, para indicar que continúes.

 Signos de rechazo o tensión:

 

  •  Mueve o voltea la cabeza en tu dirección contraria.
  • Se muestra pasivo (no ronronea ni busca el contacto físico).
  • Parpadea de forma exagerada, sacude la cabeza o el cuerpo o se lame la nariz.
  • Se asea repentina y apresuradamente durante poco tiempo.
  • Se le eriza el pelo o contrae la espalda.
  • Mueve o agita la cola o golpea con ella.
  • Aplana las orejas y las orienta hacia los lados o hacia atrás.
  • Gira bruscamente la cabeza para enfrentarte a ti o a tu mano.
  • Te muerde, aparta o golpea tu mano con una pata.

Autor entrada: Editorial 100 Toque

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