La historia del niño envenenado por su propio padre la noche de Halloween

¿Dulce o veneno?

La triste historia de un niño estadounidense llamado Timothy que a sus 8 años fue envenenado en las fechas de Halloween.

La noche del 31 de Octubre de 1974 en Texas, cuando los niños acompañados de sus padres llegaron a una misteriosa casa que tenía las luces apagadas fue cuando sucedió todo, insistieron varias veces en la casa obtuvieron respuesta, tristes y abatidos dejaron de intentarlo y se marcharon hacia otras casas, fue el padre de Timothy quien “decidió” darle una segunda oportunidad a la casa y mientras todos avanzaban el regreso, al cabo de unos minutos se incorporó de nuevo al grupo, otorgándoles dulces que presuntamente le habían entregado en esa misteriosa casa.

Timothy fue el único niño en comer uno de estos dulces justo antes de irse a la cama, al probarlo le dijo a su padre que sabía muy amargo y raro, al señor se le hizo extraño y solo le dio un vaso de jugo para que se le pasara el mal sabor; una hora después, el niño murió.

Después de notificar a la policía de lo sucedido, lo único que se les ocurrió al escuchar la historia de su padre era ir a la casa para investigar quién vivía allí, ya que el papá no sabía quién le había dado los dulces, justificando que solo le extendieron la mano sin abrir del todo la puerta. Cuando encontraron al propietario de la casa en su trabajo, él no sabía lo que había pasado ya que esa noche había tenido guardia en su trabajo, justo como lo demostraron los registros.

De modo que solo había un sospechoso, Ronald, su padre.

Tras la larga espera de pruebas que pudieran demostrar que el papá del niño había sido el autor de dicha crueldad, se pudo comprobar que tenía asegurados a sus hijos con 10 mil dólares cada uno. Y en la mañana después de la trágica muerte de su hijo llamó para r

eclamar el dinero ya que tenía muchas deudas, no dejando duda que él había planeado todo.

En la autopsia se pudo encontrar cianuro y se dijo que el niño había consumido demasiado, tanto como para matar a dos personas, en los dulces encontraron la mitad llena de esta sustancia letal.

Amigos y personas alrededor de Ronald sabían que él había cometido el homicidio, ya que había ido a una farmacia a comprar el cianuro y todos sabían que tenía muchos problemas económicos. En 1975 se emitió un veredicto de culpabilidad por un cargo de asesinato capital y cuatro cargos de intento de asesinato. Fue ejecutado con la inyección letal en marzo de 1984.

Autor entrada: Monika Peredo