La historia de Cupido

Si pensamos en San Valentín nos vienen a la cabeza las típicas imágenes de corazones rojos, regalos y chocolates, pero en todo esto hay también imágenes de un pequeño niño con taparrabos disparando flechas para hacer surgir el amor en las personas, lo que nos hace preguntarnos ¿quién fue cupido y que tiene que ver con el día del amor?

Cupido proviene de la mitología romana, era el dios del deseo amoroso, equivalente al Eros de la mitología griega. Normalmente se le representaba como un niño con alas, los ojos vendados y armado con un arco y flechas, y su nombre en latín significa “el que ama y desea con pasión”.

Existen distintas versiones acerca del origen y nacimiento de Cupido, pero la más extendida es la que recogen en la obra del poeta griego Simonides de Ceos.  Según el, cupido nación en Chipre y era hijo de Marte, el dios de la guerra, y de Venus, la diosa de la belleza y el amor.

Según la mitología, su madre lo escondió en el bosque y lo dejo al cuidado de unas fieras para protegerlo de Júpiter, el padre de los dioses, que quería acabar con su vida antes de que extendiese su influjo por el mundo. El niño creció heredando la audacia de su padre y la belleza de su madre. Fue su madre precisamente la que le regalo el arco y las flechas, estas eran de dos tipos, unas con puntas de oro para infundir el amor, y otras con punta de plomo para sembrar el olvido

y la ingratitud. Además, se le concedió el poder de que ni los hombres sin los dioses fueran inmunes a sus hechizos. También le brotaron unas alas que significan la fugacidad del amor, y en ocasiones se le representa con los ojos vendados para demostrar que la pasión nos ciega para ver los defectos de la otra persona.

“El amor no mira con los ojos, sino con el espíritu: por eso pintan ciego al alado Cupido”. Shakespeare.

Autor entrada: Editorial 100 Toque

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