Jane Toppan, la enfermera asesina

Honora Kelley nació en 1854, era parte de una pequeña familia que la incluían a ella, su hermana y su padre y madre Después de un tiempo, su madre falleció por tuberculosis y su padre no supo cómo llevar la muerte de su esposa ni la crianza de sus hijas, al no saber cómo sacar adelante a su familia, en 1863 decide llevar a sus hijas de 8 y 9 años a un orfanato, teniendo como meta que al cumplir 10 años fueran enviadas con alguna familia de buena posición social.

Honora fue separada de su hermana y termino viviendo con la familia Toppan, ahí  decide cambiar su nombre a Jane Toppan, pese a adoptar esta nueva personalidad no se llevaba con su hermanastra, la hija biológica del matrimonio Toppan, sus personalidades chocaban y la chica no confiaba en Honora.

Su nueva familia le propició la educación que merecía, se interesó por la carrera de enfermería, ellos le apoyaron y aunque era buena en lo que ejercía, le ganó la curiosidad acerca de algunos medicamentos que administraba a sus pacientes, llegando a modificarlos para causarles la muerte. Comenzó a desarrollar una patología, ya que además de asesinarlos, se acurrucaba con ellos antes de que les llegara el último aliento.

Al pasar de los años, en el nosocomio donde laboraba notaron su interés en el uso de medicamentos fuertes y el cómo que todos los pacientes bajo su cargo terminaban falleciendo, así que decidieron despedirla para evitar escándalos.

No tardó mucho en encontrar trabajo, fue contratada por Davis en 1901, quien pertenecía a una familia adinerada, a cargo de Jane quedo la esposa de Davis, pero falleció al poco tiempo y el entro en un estad

o de depresión; lo que no sabía era que Jane mató a su esposa, matándolo después a el y asesinando finalmente a sus dos hijas. Los familiares más cercanos al notar sospechosas las muertes decidieron hacerle autopsia a dos de los cuerpos en donde encontraron veneno, siendo Jane la única persona de la que sospechaban.

Así que fue en 1901 cuando arrestaron a esta mujer por homicidio, confesando que había matado alrededor de 100 personas, dándoles medicamentos y envenenándolos.

Autor entrada: Monika Peredo