Influencers virtuales en Instagram

Influencers virtuales en Instagram

Los influencers son pieza clave en el nuevo marketing digital, de hecho hoy en día es difícil pensar en estrategias de marketing sin contar con ellos. Son y seguirán siendo importantes pero el panorama está cambiando hacia un lugar en el que pocos esperaban en la industria.

Es una realidad que Internet es el campo de batalla, aunque la televisión sigue ahí, con influencers haciendo sus intervenciones, donde se cuece todo el movimiento de sus acciones es en redes sociales. En Instagram parece que todo vale ya que desde hace meses hay un interés artístico para crear influencers digitales. Son recreaciones en 3D de personas que posan de diferentes formas y acompañan un texto a sus fotos, un ejemplo es Miquela Sousa, Lil Miquela o simplemente Miquela (@lilmiquela).

Detrás de Lil Miquela está Brud, una empresa de robótica aplicada al marketing que a principios de este año recibió 125 millones de dólares en una ronda de financiación, prueba de que hay quien ve mucho futuro en esta nueva “realidad sintética”, como la denominan algunos. En estas cuentas hay una o varias personas generando el contenido, pero sin necesidad de viajar o de pasar horas realizando selfies. Un programa de 3D y algunas horas de diseño y listo, ya tienes tu nuevo influencer digital.

Japón y Estados Unidos son los pioneros de está tendencia. Han sido creadas por agencias de producción que cuentan con las capacidades técnicas y financieras para dar vida a estos personajes (creación del avatar, filmación con modelos reales, puesta en escena, escritura, etc.).

El éxito de estos avatares se debe principalmente a que su libertad de expresión no tiene restricciones, su creador puede hacerle decir y hacer lo que quiera, nunca se confrontan a la realidad y sus valores suelen ser simples y ultra legibles. Las marcas representadas por los influencers virtuales crean campañas muy similares a las organizadas con humanos y gracias a su alta tasa de participación, algunas marcas de lujo como Chanel o Prada están fascinadas con esta tendencia.

-align: justify;">De hecho tienen varias ventajas para las compañías: están menos regulados que sus homólogos humanos, las personas que los controlan no están obligadas a revelar su presencia y no se cansan, no pueden negarse a hacer algo y no hace faltar repetir las tomas de un anuncio mil veces hasta que queda bien.

En un mundo en el que la tecnología permite suplantar identidades con todo tipo de intenciones, o crear incluso presentadores de telediarios tan sumamente realistas que podrían sustituir a un conductor de informativo tradicional, la irrupción de los “instagramers” virtuales abre un nuevo debate y se convierte en una amenaza para los influencers “tradicionales” en Instagram.