Henrik Ibsen, “padre del drama realista moderno”

Henrik Ibsen, “padre del drama realista moderno”

En el siglo XVIII las artes sufrieron cambios de jerarquía; el teatro comenzó a experimentar nuevos caminos y en el siglo siguiente se concibe el papel del personaje como un reflejo del hombre. El teatro se transforma en una especie de “espejo” en el cual el público puede reconocerse a sí mismo y a sus semejantes, y donde pueden comprender una nueva forma de proyectar la realidad. El teatro encuentra una nueva herramienta para cuestionar y sacar a la luz los valores de la burguesía.

Henrik Ibsen (Noruega, 1828-1906), uno de los dramaturgos más importantes e influyentes del siglo XIX, halla en la poética del teatro, y en el realismo que traza es sus obras, las bases que posibilitarán el desarrollo del drama moderno. Escribió obras en verso como Brandt (1864) y Peer Gynt (1865), y obras en prosa como Casa de muñecas (1879), El pato salvaje (1880), Los espectros (1881), La dama del mar (1888), Hedda Gabler (1891), El niño Eyolf (1895) y Al despertar de nuestra muerte (1899).

La obra dramática de Henrik Ibsen suele dividirse en tres etapas. Una etapa romántica que recoge la tradición y el folclore noruego; una segunda llamada realismo socio-crítico, donde Ibsen se interesa por los problemas sociales de su tiempo y los convierte en tema de debate; y la tercera etapa es la simbolista, donde predomina un sentido metafórico.

En su segunda etapa su obra más conocida es Casa de muñecas, en la que lleva a cabo una denuncia de la situación de las mujeres en el ámbito familiar y social. En ella, una mujer abandona a su marido y a sus hijos porque, al cabo años de matrimonio, se siente tratada como una

“muñeca, sólo se trata de una sucesión de apariencias. Por eso, su protagonista, Nora, se convirtió en símbolo del feminismo. Casa de muñecas se estrenó en gran parte de los países de Europa con una enorme polémica, pues muchos opinaban que la obra suponía un ataque a los fundamentos de la familia.

El teatro del siglo XX es deudor de la obra de Ibsen, por eso en la actualidad no ha perdido vigencia y sus dramas siguen siendo representados en todo occidente.