Elite 2: Mucho más excesos y mucho menos trama

Luego de una exitosa primera temporada que fue vista por más de 20 millones de espectadores, de acuerdo a datos de Netflix, regresa Elite para adentrarnos de nuevo en el mundo de Las Encinas y la lucha de clases entre los más privilegiados y aquellos cuya suerte no ha sido tan buena.

La serie no pierde tiempo con recuentos y nos introduce de lleno al semestre posterior al asesinato de Marina y el cómo los estudiantes luchan con las consecuencias de ello, presentando un gran acierto y error al mismo tiempo, y es que si bien el arco de los personajes lo desarrollan de forma correcta, también muestran un retroceso en la evolución que los mismos habían mostrado al final de la primera temporada.

Guzman por tanto continua siendo un resentido que solo busca la menor provocación para encarar a Samuel, Lucrecia continua siendo una arrogante que busca preservar su status quo a como dé lugar, Carla continua siendo una manipuladora que utiliza el sexo como herramienta para manipular a los hombres y Samuel sigue siendo el chico bueno que quiere arreglarlo todo, es de hecho este personaje quien presenta menos crecimiento y quien tiene aparentemente el peor destino en la serie, consecuencia tal vez de que los guionistas no supieron que hacer con un personaje poco interesante que no daba para más luego de su arco en la primera temporada.

Son quizás Polo y Ander quienes representan una mayor evolución en sus personajes, llevándolos a lugares donde no imaginamos verlos en el pasado, y son estos mismos a través de sus deseos y culpas quienes mueven las tramas más interesantes de esta segunda temporada.

A la gama de estereotipos ya presentada anteriormente se unen Valerio, Rebeka y Cayetana, tres personajes que en un principio se plantean con arcos interesantes pero cuyo nulo desarrollo hace que se vean como una adición innecesaria que poco sirve para el desarrollo de la historia. Esto a pesar de que en el caso de Valerio y Rebeka, los actores Claudia Salas y Jorge López hacen una interpretación más que correcta de sus papeles.

Elite 2 repite y multiplica todo lo que a la gente le gusto en su primera temporada, pero eso no la hace necesariamente mejor, si en la primera había un misterio a resolver, aquí hay dos, si en la primera había mariguana, aquí hay cocaína y acido, si en l

a primera había romance homosexual, aquí hay masturbaciones entre colegas, si en la primera había fiestas, aquí hay noches de antro con champagne y cuartos vip; Todo en un entorno que resulta difícil de creer para una trama de adolescentes de 16 y 17 años, y que parece más una mala versión criminalística de Skins.

La temporada 2 de Elite al igual que sus protagonistas resulta atractiva visualmente, eso es innegable, pero pronto descubriremos que como muchos de ellos se encuentra vacía, y que quizá lo mejor que tenía para ofrecernos ya lo ha dado.

Autor entrada: Luiz Navegante