EL Psicópata de Alto Hospicio

Jaime Pérez Silva fue nombrado “El Psicópata de Alto Hospicio” debido a las atrocidades que cometía contra las jóvenes.

Entre 1998 al 2001 en Chile se acontecieron varias desapariciones de mujeres, poniendo así al país en alerta, preguntándose por qué la justicia no reaccionaba antes estos hechos. Familiares en la angustia podían esperarse que el asesino fuera una persona desquiciada y con sed de muerte, pero jamás pudieron creer que se trataba de una persona que aparentaba tanta tranquilidad en su ser.

Las personas que conocían a Jaime lo describían como alguien amoroso, carismático y muy bondadoso, a una vecina incluso, la ayudaba a cuidar a su niño porque la madre no podía. Por otra parte, de su infancia no se supo mucho más que sufría maltrato por parte de su padre y ya durante su adolescencia trabajó en la Empresa Nacional de Minería, pero debido a su descuido con el alcohol, fue despedido. Después encontró trabajo como sembrador de cosechas, junto un poco de dinero y compró un Toyota Corolla blanco, el cual ocupaba como un taxi.

Su primera víctima fue Gabriela Saravia, una joven de 17 años, todo pasó en septiembre de 1998. Él le ofreció dinero a cambio de sexo y ella al querer abusar de la confianza trató de robarle dinero, pero Jaime no lo permitió y la golpeó hasta matarla, su cuerpo lo llevó a la playa.

Para el año 2000 sus víctimas aumentaron, concentrándose siempre en jovencitas de 14 a 17 años, todas ellas jamás fueron vistas con vida tras ser violadas,  ya que Jaime arrumbaba sus cuerpos sin vida en diferentes cuevas de minería. Operaba siempre de la m

isma manera al simular ser taxista, llevándolas a lugares distantes de la ciudad y golpeándolas fuertemente en la cabeza hasta matarlas, contando con 14 asesinatos en total hasta el año 2001, fue condenado a cadena perpetua, sin embargo se le encontraron 5 crímenes más que no lo llevaron a juicio por falta de pruebas.

 

Autor entrada: Monika Peredo