El origen del UNO, el famoso juego que destruye amistades

¿Quien no ha jugado en alguna reunión de amigos un juego donde a pesar de perder una y otra vez sigues intentando mil y una estrategias para al fin conseguir la victoria del juego?

UNO es un juego de cartas muy divertido y hasta enviciante, donde se requiere de mucha atención, algo de estrategia, y un poco de suerte para engañar a tus oponentes y llevarte la partida, además de que pone a prueba tu paciencia y perseverancia, mientas pasas un buen rato con la familia y amigos.  

Seguro que lo has jugado, veamos cual es la historia de este juego, el favorito de muchos:

Merle Robbins  era  propietario de una barbería de Ohio en Estados Unidos en 1971 creó el juego de naipes conocido como UNO. La primera baraja fue diseñada sobre la mesa familiar con su esposa Mary y sus dos hijos, después de discutir sobre las reglas del juego “el ocho loco”. El y su familia reunieron $8.000 dólares para crear más de 5.000 barajas para vender. Al principio vendía el juego solo a sus clientes en su barbería. Debido a su gran éxito, en 1981 Robbins decidió vender los derechos de UNO a International Games por $50.000 dólares más unos royalties de 10 centavos de dólar por copia. Años más tarde International Games se volvió parte de Mattel que hoy en día un gigante de los juguetes en 80 países y ha vendido 150 millones de copias de UNO en todo el mundo. Merle Robbins falleció en 1984.

Si aún no has tenido oportunidad de jugarlo, te cuento en que consiste:

El juego consiste, básicamente, en competir con otros jugadores con el objetivo de quedarnos sin cartas, y el primero que lo haga ganará el juego. La baraja de cartas del UNO tiene distintas versiones, y por lo tanto su número de cartas es variable. Generalmente, esta baraja está compuesta por 107 cartas, aunque hay algunas versiones que pueden traer 112. Ya sea que juegues el clásico o una versión distinta, el objetivo es el mismo para todos. Primero se comienza repartiendo 7 cartas por jugador, empezando por el jugador de la derecha de quien repartió las cartas. Por turnos, se irán poniendo las cartas del mismo color o de

l mismo tipo dependiendo de la carta abierta en el centro de la mesa, si no podemos porque no tenemos carta, deberemos tomar una carta de la baraja en nuestro turno. Y si solo nos queda una carta en la mano, a medida de que va pasando el juego, debemos de gritar ¡Uno! Y tratar de quitárnosla de encima lo antes posible.

 Como nos hemos dado cuenta, UNO es un juego que prevalece desde los años 70’s y hasta la fecha continúa siendo el protagonista de reuniones y largas horas de diversión.

Autor entrada: Crystal Morales