El origen del feminismo

El origen del feminismo

A pesar de que este movimiento lleva años reivindicándose, parece que hay muchos que aún no conocen bien su término. Su definición oficial según la RAE, feminismo significa ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres, un movimiento que se apoya en el feminismo. En otras palabras, este movimiento tiene como objetivo terminar con las situaciones de injusticia que sufren las mujeres por el simple hecho de serlo. Es decir, que no se trata de un movimiento en contra de los hombres, como muchos piensan, sino a favor de una sociedad más justa, de todos y de todas.

Y es que, efectivamente en materia de género, la balanza lleva tiempo inclinándose hacia un mismo lado, el de los hombres. ¿Sabías que hasta 1910 en España las mujeres tenían prohibido matricularse en la universidad? O que ¿hasta 1975, es decir, hasta hace apenas 40 años, no podían abrirse ellas solas una cuenta bancaria o tener un negocio a su nombre?

Pero no hace falta viajar al pasado, basta con saber que, en Egipto, en el 2018 el 90% de las mujeres de entre 15 y 49 años sufren ablación genital, una práctica prohibida en la mayoría de países, que consiste en la extirpación de parte de los genitales femeninos. Mutilando estigmatizando y creando graves problemas de salud a las mujeres de por vida. En Arabia saudí, la cosa no mejora, aquí se encuentran situaciones más propias de una serie distópica que de la vida real, ahí las mujeres, aunque hayan conseguido recientemente el derecho a conducir, aun no se han ganado la posibilidad de viajar solas, elegir la persona con la que se quieren casar o simplemente abrir una cuenta bancaria. Para poder hacer todo esto necesitan el consentimiento de un hombre o tutor, la figura del Mahram. Pero hay más, es cierto que las mujeres Saudíes pueden estudiar en la universidad, pero no cualquier carrera. Según parece, las ingenierías las tienen terminantemente prohibidas, para la mentalidad machista de los Sudies, estas disciplinas no son “propias de una señorita”.

 Y después de poner sobre la mesa algunos ejemplos de desigualdad continuamos con un poco más de pedagogía, ¿Has oído hablar de las sufragistas? Ellas fueron las primeras feministas de la historia, que a finales del siglo XIX y principios del XX, lucharon por conseguir algo tan básico como el voto femenino. En Europa el primer país en permitirlo fue Finlandia en 1907, lugar en el que, además, las mujeres llegaron al parlamento por primera vez en el mundo.

La segunda gran ola feminista tuvo lugar a principio de los años 60’s entre sus reivindicaciones, la libertad sexual de la mujer y su incorporación igualitaria al mundo laboral. Las imágenes más icónicas de aquel tiempo fueron las de las feministas quemando sujetadores en multitudinarias manifestaciones. Este feminismo de los 60’s tenía como referente intelectual a Simón de Beauvoir, una filosofa francesa que en los años 50’s publico el libro “El segundo sexo” en el que la pensadora afirmó que el ser humano es una existencia que goza de autonomía y libertad, por lo que prohibir a un ser humano (la mujer) es una injusticia.

Igualmente, desde los años 60’s hasta ahora, ha habido muchas maneras de entender la lucha contra las desigualdades de género, desde el feminismo de famosas muy sutilmente, hasta el más combativo de colectivos como “femme”, un movimiento internacional que surgió en 2008 en Ucrania, para denunciar el alto grado de prostitución que sufría su país, la actitud de la iglesia y la corrupción que había dejado el régimen postsoviético, azote políticos, entre muchas otras situaciones de detenciones y humillaciones.

Pero sin lugar a dudas, uno de los movimientos feministas que más ha sacudido a la sociedad en los últimos tiempos ha sido el “Metoo” surgido como un simple hashtag a raíz de las acusaciones de acoso sexual contra el productor Harvey Weinstein, ha ido más allá, traspasando fronteras y destapando infinidad de casos que hasta ahora eran silenciados por temor.

Pero además de todo lo que ya se conto, aún quedan muchas reivindicaciones pendi

entes por parte del feminismo como la no discriminación en el trabajo, la equiparación de sueldos entre hombres y mujeres, la lucha contra los arraigados comportamientos machistas del día a día o la más dolora de todas, la violencia machista que todos los años acaba con la vida de miles de mujeres en todo el mundo. 

Como se expresó en un inicio, para las mujeres la balanza siempre ha estado del otro lado, por lo que crear conciencia nos parece una buena manera de romper estereotipos y hacer de un mundo más justo.