El origen de la quema de El Viejo el 31 de diciembre

En muchos países latinoamericanos se tiene la tradición de quemar un muñeco llamado “El Viejo” durante la noche del 31 de diciembre, con el objetivo de recibir al nuevo año, sin embargo, mucha gente realiza este festejo o ritual sin saber exactamente su significado o procedencia.

El muñeco representa el año que termina, su destrucción simboliza eliminar las malas vibras y todo lo negativo del año finalizado, hacerlo a través del fuego es para que ya no vuelvan los males del año viejo, en tanto que las luces multicolores que genera la pirotecnia es para atraer la buena vibra y las cosas positivas para el año que está por iniciar.

El muñeco es elaborado con ropa vieja, cartón o papel, relleno de paja o aserrín y con frecuencia con artefactos pirotécnicos y fuegos artificiales lo que lo hace más vistoso y llamativo tanto para los niños como para los adultos.

El origen de esta costumbre se remonta en la antigua Roma, un rito que se extendió a los territorios conquistados por el Imperio Romano entre ellos España, los españoles trajeron la costumbre en el siglo XVI y en ese entonces celebraban la quema del judío con un grotesco muñeco. En Guayaquil, la quema del viejo se remonta a la epidemia de Fiebre amarilla pues para evitar la pr

opagación del virus se hacían atados con la ropa del difunto y se los quemaba, allí empezó la quema de monigotes hechos de paja y aserrín. Para el siglo XX, la fiesta se popularizo y un artesano local creo las primeras caretas de monigotes como el diablo, la muerte e incluso de figuras políticas echas de barro verde.

El país que tiene más arraigo en esta tradición es Ecuador, sin embargo, en México también se realiza con ingredientes muy particulares dependiendo de la región. Por ejemplo, en la Península de Yucatán es común que se utilicen piñatas tradicionales confeccionadas como año viejo e incluso se les ponen máscaras de personajes de la política, los espectáculos o bien, algún famoso que no haya sido muy querido o apreciado durante el año que está por finalizar. También, es común que le pongan una botella de licor o cerveza, pero eso no tiene ningún significado especial, más bien define el vicio o gusto de las personas por el alcohol. En otros países incluso mientras se quema el muñeco en la calle, se lee un pequeño discurso o testamento chusco y satírico en donde se mencionan las cosas negativas que algún político, vecino o gente cercana a la comunidad realizó durante el año.

Autor entrada: Crystal Morales