“El grito” de Edvard Munch

“El grito” de Edvard Munch

Todos conocemos el famoso cuadro colorido “El grito”. Se dice que su mensaje es común en todos: el humano moderno en un momento de profunda angustia y desesperación existencial. Es quizá por ese mensaje tan común entre los hombres, “El grito” es considerado uno de los cuadros más importantes de la historia del arte. 

El pintor noruego se inspiró en su propia vida para realizar esta pieza: un padre severo, una madre muerta y hermanas enfermas, trastornos bipolares, depresión y alcoholismo. Acerca de la creación de la pintura, el autor escribe en su diario “Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se pus

o – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza.”

Se sabe que se inspiró en una momia peruana que vio en un museo de París, donde también se vio influenciado por la obra de Van Gogh. “El grito” se convirtió en uno de los cuadros más famosos de finales del siglo XIX. Actualmente es un ícono cultural, reconocido en todo el mundo, y ha sido ampliamente parodiada.