El arte feminista de Nahui Ollin

María del Carmen Mondragón Valseca (1893-1978), mejor conocida como Nahui Ollin, se caracterizaba por su espíritu libre y apasionado con el que rompió esquemas y que dejó como sello distintivo en su pintura y poesía, además de convertirse en la musa de fotógrafos y pintores de la vertiginosa época posrevolucionaria.

Nació el 8 de julio de 1893 en la Ciudad de México, hija de Manuel Mondragón, un general porfirista, su madre Mercedes Valseca cultivó en ella el gusto por la música y le enseñó a tocar el piano y a escribir desde temprana edad. De 1897 a 1905, Carmen se mudó a Francia por el exilio de su padre y estudió en un internado donde aprendió danza clásica, pintura, literatura y teatro. En agosto de 1913, ya de regreso en México, se casó en plena Revolución con el pintor Manuel Rodríguez Lozano. Más tarde sería rebautizada por el Dr. Atl, uno de los grandes protagonistas de la vanguardia de su época y con el que tiempo después mantendría una relación, como Nahui Ollin, un nombre tomado de la lengua náhuatl.

Convivió con personajes como José Vasconcelos, Frida Kahlo, Pablo Picasso, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, entre otros. También modeló para el mural “La creación” de Diego Rivera, donde aparece como Erato, la musa de la poesía erótica; también realizó desnudos para los fotógrafos Edward Weston y Antonio Garduño, quienes no sólo capturaron la sensualidad de su figura y sus enigmáticos ojos verdes, sino que también asoma en sus imágenes la actitud rebelde y transgresora de una mujer que, como tantas otras figuras legendarias, quedó envuelta en el mito y la leyenda.

Mondragón formó parte de ese grupo de mujeres que durante las décadas de 1920 y 1930 produjeron uno de los períodos más activos donde asumieron un rol en la vida intelectual, artística y política del México posrevolucionario, desafiando muchas de las prohibiciones sociales y los dogmas morales establecidos, siendo así bautizadas por Elena Poniatowska como “Las siete cabritas”.

Las fotografías de Antonio Garduño de Nahui Ollin totalmente desnuda en 1924 son un claro ejemplo de la liberación sexual que ellas encarnaron, al igual que el “Desnudo de Tina Modotti en la azotea”, de Edward Weston, también de ese año.

En 1935 también fundó la Liga Feminista de Lucha contra las Toxicomanías, que buscaba erradicar los vicios que, a su juicio, no permitían el progreso del país; con ella pronto se unió a otros grupos que buscarían el voto femenino, la igualdad de derechos frente a los hombres, acceso al trabajo con apoyos a la maternidad, derecho a poseer tierras, la integración de las mujeres indígenas y el acceso a la educación para todas las mujeres.

Tras terminar su relación con el Doctor Atl, Mondragón conoc

e al caricaturista Matías Santoyo, con quien viaja a Hollywood y ahí le ofrecen aparecer en una película, pero ella no acepta porque considera que quiere explotar su imagen como símbolo sexual, argumentando que con el desnudo ella busca más una existencia estética que rompiera tabúes en cuanto al desnudo en el arte.

A los 40 años Carmen Mondragón se retiró de la vida pública, dedicando más tiempo a la escritura que a la pintura, fue entonces cuando compuso su diatriba contra la teoría de la relatividad de Einstein que tituló “Energía Cósmica”, un libro donde mezcla poemas, reflexiones y asertos científicos.

Autor entrada: Lea Lakshmi