El amor en la era de las videollamadas

El amor en la era de las videollamadas

Pasan las horas, pasan los días, y poco a poco el confinamiento va mermando nuestra psique, el COVID-19 ha puesto en jaque al mundo de una forma que solo unos pocos pudieron imaginar, ahora en plena cuarentena, los habitantes del globo se encuentran a si mismo y ya sea acompañados o en la soledad se replantean las nuevas formas de convivencia.

Los amigos hacen reuniones a través de Zoom o Skype para juntarse, una pantalla y una cerveza comprada en la tienda de la esquina sustituye las reuniones en los bares o cafés. Los abuelos aprenden a usar ese celular que les regalaron sus hijos hace dos o tres años, se adaptan a el y aún con movimientos torpes sonríen a sus nietos que los saludan del otro lado. Los amantes, aquellos que en la distancia acatan las normas también modifican sus conductas, las nudes y los mensajes de amor sustituyen la falta de contacto físico, una falta que cada vez se extraña más.

El mundo ha cambiado y nosotros con él, las instituciones educativas han descubierto que no se necesita una normatividad estricta para hacer calar el conocimiento en los alumnos, sino un maestro con la suficiente capacidad e imaginación como para aún en la distancia cautivarlos con el conocimiento.

Así en la distancia y separados nos miramos, nos abrazamos en silencio, nos anhelamos y deseamos más que nunca, padres, amigos, parejas, cada cual extrañándos

e a su manera, pero con la suficiente fe de saber que un día nos volveremos a ver, a abrazar, llorar y reír juntos, mientras tanto ahí están para todos las aplicaciones, las que hasta hace un mes no teníamos idea de su existencia pero que hoy nos acercan más que nunca y nos hacen vivir el amor en tiempos de pandemia.