¿Discapacidad o Capacidades diferentes?

¿Discapacidad o Capacidades diferentes?

Hace poco me encontré con un conocido que sufre discapacidad. Me contó que en su infancia los niños llegaron a llamarlo “monstruo”, y que, aunque llegó a acostumbrarse y reírse de lo que le decían, ahora se da cuenta de cuánta discriminación se sufre al ser una persona con discapacidad. Cuando reflexioné acerca de la expresión para referirnos a las personas con limitación física, como en el caso de mi conocido, intelectual o sensorial, me di cuenta de que a veces no sabemos cuál es la correcta. Por eso, aquí muestro lo que la Fundéu BBVA menciona acerca de la expresión.

Según la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la Organización de la Naciones Unidas, personas con discapacidad es la expresión adecuada para referirse a quienes «tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás».

Como se ve en esa convención y en los documentos de las organizaciones que representan a estas personas, se prefiere en general la fórmula persona con discapacidad al uso del sustantivo discapacitado, que, si bien no es reprochable desde el punto de vista lingüístico, supone aludir a la persona por una sola de sus características, en este caso la discapacidad.

Tampoco se recomienda la

voz minusválido, utilizada durante mucho tiempo y aún presente en documentos y trámites diversos. Aunque se trata de una palabra correctamente formada, se desaconseja su uso en los medios de comunicación, ya que en la actualidad se interpreta, en especial por los colectivos citados, como peyorativa.

Asimismo se desaconsejan palabras o expresiones con matiz claramente despectivo (como anormalsubnormaldeficienteincapazinválidoimpedido, disminuido), así como las que denotan sufrimiento (como sufre, padece o arrastra una discapacidad).