¿De dónde viene la expresión quedarse de a seis?

¿De dónde viene la expresión quedarse de a seis?

Ya es bien sabido existen diversas palabras o frases que tienen una connotación diferente a lo que literalmente significan. Quedarse de a seis no es la excepción. Por esa razón, te explicaré de donde viene dicha expresión popular y que, seguramente, tú has dicho más de una vez, pero si eres extranjero y la has escuchado, entérate qué significa en las siguientes líneas.

Existe una gran variedad de frases latinas o mexicanas que hemos dicho pero pocas veces sabemos su origen. Quedarse a seis quiere decir asombro, pasmo, admiración, entre otras más. Tiene que ver, en efecto, con el seis, pero ¿de qué manera?, ¿seis qué? La expresión viene de un ambiente militar de finales del siglo XIX en donde las armas eran protagonistas, en especial, los cañones. Dichos artefactos, además de ser el instrumento de la milicia más común, tenían varios calibres (o circunferencias), entre los que destacan aquellos de fabricación francesa e inglesa, o sea que la medida original era en pulgadas. Estos cañones se habituaban en el México decimonónico durante las batallas en campo abierto.

Los más comunes eran de 4 y 6 pulgadas, es decir, de 10 a 15 centímetros aproximadamente. A mayor calibre, mayor el tamaño del orificio que dejaba cuando la bala impactaba. Creo que ya sabes para donde va todo esto.

La expresión quedarse de a seis viene de el impacto y daño que generaba la bala contra la pared u objeto. Los cañones “de a seis” pulgadas dejaban un orificio enorme y, por lo tanto, cuando alguien se asombraba, su boca se abría haciendo una circunferencia grande. Así que las personas decían que tenía aspecto del cañón mencionado. Es más, cuando notas a alguien que hace esa expresión, sus bocas se abren en forma de O.

Eventualmente, la frase se fue acomodando hasta suponer que las personas que se quedaban de a seis significaba que se habían asombrado. También aplica con el verbo dejar; me dejó de a seis cuando me dijo que se iba a operar l

a papada.

Es interesante el origen de dicha frase tan coloquial y seguramente como estas hay muchas más con inicios extraños y que la población las adaptó a su cultura, a su vida diaria que forman parte de nosotros ¿De qué otras frases recuerdas? Déjala en los comentarios y pronto llegaremos a saberla. 

Fuente: El Heraldo