¿De dónde viene el nombre de los meses?

¿De dónde viene el nombre de los meses?

Desde tiempos antiguos, la humanidad se ha caracterizado por organizar y sistematizar su entorno. Por esta razón, para entender la duración de las cosechas, cuándo sembrar y cuánto duran los alimentos, entre otras cosas más; se basaron en la duración de la luna (musulmanes) y el sol (egipcios). Digamos que fue el primer marco de referencia que rigió y concientizó el tiempo. Gracias a esta labor agrícola, los antiguos identificaron las estaciones del año que estaban relacionadas con la luna, principalmente. Y así, grosso modo, nacieron los meses del año.

Es importante decir que el calendario que nos rige hoy es herencia del poderoso imperio romano, por lo tanto, los nombres designados se siguen manteniendo en cualquier idioma: español, alemán, inglés, italiano y portugués.

Comencemos por el inicio, como coloquialmente se dice. El mes de enero fue una adición y así, el año nuevo que estaba en marzo, pasó a lo que conocemos hoy día. Su nombre proviene del dios Iano o Jano, e inicialmente se decía Ianuro, en honor a esta divinidad. Este personaje mitológico se caracteriza por tener una doble cara y es que el mes de enero da el adiós al año viejo y recibe el año nuevo, además, a Jano se le conoce como el dios de las puertas y transiciones. ¿Coincidencia? No lo creo.

Febrero, al igual que enero, fue añadido por la misma causa. El dios que se honró fue a Februus, el de los muertos y la purificación. Esto se debe a que daba fin al invierno y comenzaba el deshielo y hacía posible que la tierra fuera apta para sembrarse. Sin embargo, el título del mes también alude a la fiebre que surgía por el cambio climático y porque las personas se infectaban de hongos sus pies a causa del deshielo, causando altas fiebres. Según la leyenda, se quitaron días para calmar al dios y sus iras hacia el ser humano.

Después tenemos a marzo que proviene del dios Marte, el de la guerra. La designación se debe a que en este tiempo se iniciaban las campañas bélicas atribuidas al favorable clima. Abril, por otro lado, viene del griego afros que significa espuma, aquella que hizo que Venus surgiera. En consecuencia, se dice que es el mes de la fertilidad, cuando la primavera entra y las flores surgen después de un largo invierno.

Mayo proviene de una derivación latina, majorum que significa mayores, en honor a los ancianos. Otros dicen que proviene de la diosa Maya, esposa de Vulcano. Y junio representa a Juno, hermana y esposa de Júpiter. Es también la contraparte de mayo, es decir, la juventud y futuro del imperio pues la diosa es la del matrimonio y la familia.

Julio César dio el nombre al siguiente mes: julio, ya que él nació en esas fechas. Pero antes de llamarse así era quintilis. Y agosto es un casi parecido porque rinde homenaje al emperador Augusto porque durante esas fechas, este derroto a Cleopatra y Marco Antonio.

Septiembre, octubre, noviembre y diciembre provienen del latín séptimo, octavo, noveno y décimo, respectivamente. Aunque ahora no llevan ese número, en un inicio sí. Recordemos que no se había agregado enero y febrero en un principio.

A pesar de que se ha ido modificando con el paso de los siglos, se sigue manteniendo la idea inicial de los romanos. Nos ayuda a mantener orden en estructuras sociales, religiosas, económicas, políticas y culturales, calculamos eventos del futuro y gestionamos nuestras vacaciones y cuándo caerá nuestro cumpleaños.

Fuente: Muy interesante; Eafit