Barton Corbin, el esposo asesino

Barton Corbin, el esposo asesino

Barton Corbin se casó con Jennifer Barber en 1996, el tenía 32 años y Jennifer 25, celebraron la unión de su amor para que, a los pocos meses, tuvieran en brazos a su primer hijo Dalton. Con el empleo de su esposo, Jennifer sintió que estaba viviendo en un sueño con su hijo, su esposo y una casa, que, gracias al trabajo de su marido pudieron obtener.

Eran la familia perfecta, pero a medida que la familia aumento y sus hijos crecían, inexplicadamente Barton se comportaba más agresivo y muy malhumoradamente. Esto no le preocupaba tanto a su esposa, que tampoco quería darse cuenta que su esposo la engañaba con la recepcionista. Pero fue ahí en donde empezaron a surgir problemas con ambos.

Jennifer en su tiempo libre, lo ocupaba para jugar en línea y así fue que interactuó virtualmente con más personas, ocurriendo esto, Barton empezó a quejarse con ella, con sus amigos y familiares la poca atención que ya tenía en la casa Jennifer. A lo que ella respondió pidiendo el divorcio, que él se quedara con la casa pero que ella junto con sus hijos se iban y todo en paz.

Al principio Barton lo tomó bien, incluso decidió dejarles la casa a ellos y él mudarse, pero con el paso del tiempo al no sentir a su esposa tan suya, decidió investigar si tenía a alguien más en su vida, pero no encontró nada.

Tuvieron una

reunión a la que asistieron ambos con sus hijos y cuando se retiraron al lugar Jennifer salió del coche un momento y Barton aprovechó para revisarlo y así, se enteró que su mujer estaba teniendo unas conversaciones amorosas con otra mujer. Se puso como loco, le gritó en todo el camino y ella no dijo ninguna palabra.

Días después en el 2004, él histérico acudió con un amigo para que le vendiera una pistola con la excusa de que su esposa tenía una relación con un mafioso y solo quería protegerse, acto siguiente fue a la casa de su esposa y poniéndole una almohada en la cabeza, disparó. Dejó la pistola en sus manos para que pareciera un suicidio, pero su hijo al encontrar el cuerpo de su madre llamó a la policía y dijo que había sido su padre. Al hacer la investigación se supo que Barton Corbin había hecho lo mismo con una ex novia, así que en el juicio le sentenciaron a dos cadenas perpetuas.