Bansky: Artista, vándalo y vendedor

Para muchos el grafiti no es más que vandalismo, para otros es arte urbano y para algunos más es un medio para vivir, pero ¿qué pasa cuando hay personas que son las tres cosas? La respuesta es simple, la respuesta es Banksy.

Banksy es el seudónimo de un artista callejero británico, que está activo desde finales de los años 80´s y desde entonces la verdadera identidad del grafitero es desconocida, a pesar de que se ha estado especulado mucho sobre ella no hay nada seguro al respecto.

Como la mayoría de los artistas callejeros, el artista anónimo, usa principalmente los aerosoles como materia prima para sus obras, además de plantillas llamadas Stencil o Estarcidos, con los cuales juega y consigue resultados muy buenos.

La gran mayoría de sus obras son criticas sociales o sátiras políticas, pero algo que llama la atención además de su obvio anonimato es que ha pintado en paredes de todo el mundo por ejemplo Cisjordania, cerca de Israel, Nueva York, Londres, Calais, Francia, Bristol (el supuesto hogar del autor), inclusive en México.

Parte del éxito de Banksy, es que sus grafitis son fáciles de comprender, sin que eso signifique que son “grafitis for dummys” por así decirlo, ya que están impregnados de la creatividad del artista y aunque su técnica es relativamente simple, ha sido perfeccionada por el mismo al grado de darle un estilo particular.

Sin embargo, no todo es color de rosa con este artista, se le ha criticado mucho por ser hipócrita y falso, ya que a pesar de hacer muchas críticas contra el mercado del arte y constantemente dice estar en contra, resulta que sus obras son de las más cotizadas que hay entre artistas contemporáneos.

Incluso un caso muy sonado de él fue cuando una de sus pinturas era subastada en una de las grandes casas de subastas de arte, momentos después

de ser comprada, se autodestruyó, convirtiéndose de hecho en otra obra, pues el lienzo no se desbarató por completo y como resultado, el valor de la obra se duplicó.

A pesar de que hay quienes lo aman y quienes lo odian, no hay duda alguna que aun si son fotos de sus grafitis, es bastante disfrutable verlo y apreciar la ironía que acompaña a cada gota de pintura que deja en las paredes este “vándalo” anónimo.

Autor entrada: Sofía Pereyra