Así vivimos el confinamiento, y así lo recordamos un año después


Todo comenzó el 31 de diciembre de 2019, China notificó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que había varios casos de neumonía de causa desconocida en Wuhan. Unos días después, la Organización Mundial de la Salud informó que un nuevo coronavirus era la causa de la enfermedad.

Desde el otro lado del mundo, veíamos las noticias como si fuera una película apocalíptica. Aunque cada vez más gente habla de ello en las calles, la nueva epidemia sonaba muy lejos de nosotros. Entre bromas y admiración, circulaba en redes noticias sobre la construcción de un hospital en Wuhan en solo 10 días. Las conspiraciones sobre el nuevo coronavirus se extendieron rápidamente, y los expertos intentaron comprender la causa de esta nueva enfermedad.

Conforme el brote iba alcanzando país por país, la confusión y las dudas incrementaban respecto a cómo actuar, considerando la escasez de mascarillas y la demanda en los hospitales, nos preguntábamos ¿es adecuado el uso de mascarillas?

Ya para el 11 de marzo, el virus se había propagado por 114 países, matado a más de 4 mil personas e infectado a otras 120 mil. Lo que no sabíamos es que era el principio de lo que estaba por venir.

Y comenzó la primavera más extraña de nuestras vidas, vimos llover desde la ventana, pánico en los supermercados, una familia entera en unos pocos metros cuadrados, vimos dolorosamente la información del “mundo exterior” donde los hospitales se colapsaban y las calles se veían desiertas.

Tristemente, algunas personas lo vivieron más cerca, perdidas familiares o tener que salir a la calle todos los días para buscar una forma de subsidio.

Salíamos de compras con miedo, aunque también nos dimos cuenta de que no había más tráfico, el espacio para caminar era más grande, y en ocasiones incluso se podía ver la naturaleza apropiarse de las calles y escuchar el sonido de los pájaros.

Hoy, un año después del inicio de la pandemia y las restricciones en nuestras vidas, recordamos esos momentos como un sueño inalcanzable, algo que nu

nca pensamos vivir. Los impactos emocionales, económicos y sociales son enormes, y el virus y sus efectos nos conmueven a todos.

La pandemia no ha terminado, aunque las restricciones y las medidas de distanciamiento social nos han presionado, sabemos que debemos perseverar un poco más.

ojalá, en los próximos años, cuando miremos hacia atrás a estas fechas que definitivamente cambiaron nuestras vidas, finalmente podamos ver a la pandemia como algo del pasado.

Autor entrada: Crystal Morales