Apuntes sobre El Simbolismo

Los poetas malditos, escritores bohemios, revolucionaron la poesía, escandalizaron con sus ideas y comportamientos a la sociedad burguesa de su tiempo.

El simbolismo es un movimiento artístico que surge en Francia a finales del siglo XIX. Su manifiesto aparece en 1886, Jean Moréas lo define como “enemigo de la enseñanza, la declamación, la falsa de sensibilidad, la descripción objetiva”. Este movimiento es antecedente de toda la poesía moderna del siglo XX y la base de la poesía de occidente. Los poetas malditos, escritores bohemios, revolucionaron la poesía, escandalizaron con sus ideas y

comportamientos a la sociedad burguesa de su tiempo. Para los simbolistas el poeta es un visionario que debe comunicar, a través del lenguaje, los misterios del mundo profundo y espiritual. El poeta tiene la sensibilidad para conocer una verdad que escapa al hombre común; él es quien la traduce a través de su poesía.

 Las características del simbolismo es la subjetividad, musicalidad del lenguaje, busca la verdad universal, pondera lo fantástico u onírico, además insiste en imágenes sensoriales. Los recursos estilísticos utilizados en la época son la metáfora, los símbolos y la sinestesia. Charles Baudelaire fue el precursor del simbolismo; Las flores del mal fue su libro de poemas censurado por inmoral donde se retrata el spleen o mal de fin de siglo. Otros representantes son Stéphane Mallarmé y Paul Verlaine. El simbolismo dialoga con el romanticismo como reacción frente al realismo. Artistas como Gustave Moreau, Franz von Stuck, Odilón Redon, por mencionar algunos de los artistas de la época, utilizan en sus obras una riqueza ornamental, texturas gruesas, seres oníricos y fantásticos legendarios, además de la belleza femenina. El símbolo fue su herramienta para expresar su ánimo, las emociones e ideas. Algunas de las obras pictóricas más representativas son Peces dorados de Gustav Klimt, Ansiedad de Edvard Munch, Dalila de Gustave Moreau, El pecado de Franz von Stuck y Cierro la puerta tras de mí de Fernand Knopf.

Autor entrada: Patricia Miros