Adoptar: La mejor opción para hacerse de una mascota

Adoptar: La mejor opción para hacerse de una mascota

Mi primera mascota llegó a casa mucho antes que yo. Desde pequeña me enseñaron que no es tarea fácil tener una, requiere compromiso y responsabilidad. Algunos pensaríamos que porque un gato es más independiente necesita menos atención y cariño, pero no es así. Nos han pintado a las mascotas como juguetes o accesorios, algo que puedes comprar y desechar cuando ya no lo quieres. Por las tardes se oyen los ladridos de perros olvidados en las azoteas, o su llanto cuando llueve o tienen sed. Ni hablar de los que mueren encadenados, a golpes, atropellados.

Siempre pensé que un perrito era un buen regalo, hasta que en un cumpleaños me dieron uno que no podía tener porque el espacio en que habitaba apenas era suficiente. A muchos les pasa lo mismo, o peor aún, piensan que tener un perro significa fotografías, estética, comida y premios cuando dan la patita para saludar, pero la responsabilidad va más allá de lo económico, pues también requieren amor y atención. Cuando una mascota llega a casa se va ganando el corazón de todos, y ya no imaginamos la vida sin ella, qu

isiéramos que nunca se fuera, es más, llegamos a quererlos tanto que sufrimos cuando se enferman o no están cerca. Las relaciones con las mascotas son como con las personas, salvo que ellos siempre te amarán sin importar nada. Se convierten en un integrante más de la familia, a veces incluso más querido que nosotros.

Cuando pienses en adoptar una mascota toma en cuenta los gastos de salud y alimentación, si tienes el espacio suficiente, tiempo de llevarlo a pasear o jugar con él, asearlo, si en tu casa nadie es alérgico, si aceptas el compromiso de mantener limpio su espacio, y lo más importante, si puedes darle todo el cariño que merece. Además, existen tantas asociaciones que rescatan perritos y gatos maltratados o en situación de calle; adoptar siempre es una buena opción, el corazón se contenta y ellos se sienten alegres de formar parte de una familia, porque es así, también nos convertimos en su manada.