Abuso Infantil: El enemigo en el cuarto de al lado

Abuso Infantil: El enemigo en el cuarto de al lado

Resulta triste y vergonzoso enterarse que México ocupa el primer lugar mundial en abusos sexuales contra niños, pero aun cuando de acuerdo a los estudios emitidos, la mayoría de los abusos se producen en el entorno familiar, donde el 80% de los agresores son familiares de las víctimas. Inquieta además el saber que son más de 4.5 millones de niños y niñas víctimas de abusos (es por eso que tenemos el primer lugar en estos delitos).

Peor aún resulta la situación sí se piensa que pocas son las personas castigadas por estas acciones y que inclusive entre las instituciones no hay un consenso para tratar estos casos de forma estricta como en otros países, esto porque cada estado tiene un código penal diferente. Cifras revelan que en el 2015 el 88% de las víctimas fueron niñas y adolescentes, así como también en el 2018 Tlaxcala y Querétaro registraron la mayor cantidad de ingresos hospitalarios por esta atrocidad. Uno de cada cien casos son denunciados, encontrando tristemente que los principales agresores son: padres biológicos, padrastros, abuelos, primos, tios, sobrinos y hermanos.

Uno de tantos ejemplos es el caso de Gilberto Barrios Rojo, padre biológico de una niña de la que abusó sexualmente cuando esta contaba apenas con 3 años y 10 meses de edad, Gilberto fue detenido por 2 horas, aún con el testimonio de la niña donde explicaba que el progenitor realizaba tocamientos hacia ella, manipulaciones emocionales y abuso sexual.

Este caso es uno de tantos más aún sin una sentencia correcta emitida, inclusive aún y con la gravedad del asunto al acusado se le programaron convivencias con la niña, que actualmente cuenta ya con 5 años. Testimonios mencionan que la menor ha sido llevada al ginecólogo debido a problemas vaginales presentados luego de regresar de las convivencias con su padre. La impotencia de la mala justicia aun cuando hay declaraciones y señalamientos directos que la niña hace con respecto al miembro de su papá, en donde relata que “se lo jala y le salen gusanitos”, no le es suficiente a la juez de control para declararlo culpable.

El impacto que puede crear en las personas tanto físico como mental de por vida, el robarle la inocencia a personitas que viven en la misma casa, el crearles traumas, pesadillas, trastornos emocio

nales y muchas más cosas, es denigrante. Todas estas situaciones repercuten en el futuro no muy lejano del abusado, hay casos en los que se enteran que los asesinos seriales se hicieron así porque en su infancia fueron abusados sexualmente y no generan sentimientos empáticos o vínculos emocionales hacia otras personas.

Un tema bastante sensible sin duda en donde nada nos cuesta concientizar sobre la importancia de una correcta educación sexual como cultura de prevención de estos casos, e infundir la confianza necesaria en nuestros hijos o familiares de menor edad para que sepan que podemos respaldarlos ante estas situaciones y que creemos en ellos y su palabra.