Verduras al vapor y carne humana, una combinación improbable pero real

Katherine Knight, la autora de este crimen, nació el 24 de octubre de 1955 y tuvo una vida temprana difícil y sin apoyo moral o psicológico.

Era 1971, cuando encontró el trabajo al que denominó “el trabajo de sus sueños”, un matadero en donde descuartizaban los cuerpos de animales y en donde sus compañeros decían que era muy buena.

Encontró a Kellet, su primer amor, en ese trabajo, lo convenció de casarse y mudarse con ella. En su noche de bodas su esposo no la complació toda la noche como las amigas le habían platicado que era y trató de estrangularlo. Tuvieron su primera hija, pero Kellett no resistió el maltrato que le daba Katherine, gritos y golpes que le proporcionaba a él y al momento de nacer su hija, decide irse de la casa a escondidas. Esto creó una depresión en Katherine por mucho tiempo, entró en un hospital psiquiátrico por dejar a su hija de 2 meses en las vías del tren, haber cortado la cara de una señora y amenazar a un niño en la calle con un cuchillo. Kellett regresó con ella y tuvieron poco tiempo después otra hija, pero después de tenerla ella decide mudarse junto con sus hijas.

Anduvo con John Chillinworth y tuvieron un varón, ella lo engañó con John Price, una buena persona que decidió formalizar la relación con ella y tras mucha insistencia terminaron mudándose junto con los hijos de ambos y formando así una gran familia.

Ya conocida la reputación de su novia, John toma precauciones y les informa a sus compañeros de trabajo y vecinos que si no llega a salir de su casa un día, que llamen a la policía. Y llegó el día. Los motivos: no querer casarse con Kath. Solo eso le bastó para que encontraran la piel de John en febrero del 2000, colgada adentro de su casa, el cuerpo desmembrado en la mesa y en la estufa tenía la cabeza y unas verduras cocinándose.

Ella se encontraba en su cuarto anestesiada con pastillas para dormir e inconsciente del crimen que había cometido fue arrestada, sentenciada a cadena perpetua y sin posibilidad de libertad condicional.

Autor entrada: Monika Peredo