The Umbrella Academy: Una gran serie que no pudo ser

Calificación

Las adaptaciones de súper héroes en la industria fílmica es un negocio del que nadie se quiere quedar fuera, de algún modo u otro, ya sean pequeñas o grandes productoras todos quieren una rebanada de ese jugoso pastel que comenzó a cocinarse a principios de los 2000 y que ha sabido ser explotado por industrias como Marvel Studios y Fox. Cierto es que hay una sobre explotación del concepto, pero el mito de que el público se está cansando de esas historias dista mucho, al menos en números, de ser una realidad.

Así con el ojo puesto en captar una audiencia deseosa de estos productos y luego de romper relaciones con Marvel Televisión y sus personajes que Netflix nos presenta su apuesta en el juego: The Umbrella Academy.

La Academia Umbrella llega así con una propuesta que en su parte comiquera es por demás atractiva y que en la sinopsis parece ofrecer algo diferente a los productos ya presentados pero que falla por completo en su ejecución final al trasladar la historia a la pequeña pantalla, quedando todo en un buen intento de lo que pudo ser una gran serie.

No podemos afirmar que todo este mal en esta serie porque hay cosas que logran salir bien libradas, la introducción y premisa de la serie son sin duda atractivas; REginal Hargreeves (Colm Feore) un excéntrico millonario decide en 1989 hacerse de 43 niños que han nacido el mismo día bajo una extraña circunstancia, ya que sus madres no sabían que estaban embarazadas hasta ese día, al final solo logra hacerse con siete de ellos y decide entrenarlos para ser los defensores de la humanidad ante su inevitable fin.

Años más tarde y luego de una abrupta ruptura del grupo, los chicos de la academia o los que aún sobreviven se reúnen tras la muerte del que consideran su padre, es aquí cuando de la nada aparece Cinco (Aidan Gallagher), quien tras años desaparecido regresa a su tiempo con un objetivo en mente: evitar el apocalipsis que ocurrirá en 6 días.

Así con viajes en el tiempo, mamás robots, chimpancés mayordomos, padres alienígenas y un misterioso e inexplicable nacimiento inicia esta serie que poco a poco va renegando de todos sus elementos extraordinarios para abocarse a la psique de sus personajes y adentrarnos en los complejos adolescentes que fácilmente podríamos encontrar en una serie de The CW.

Es ahí donde comienza el declive de la serie, busca tanto humanizar a sus personajes, que se olvida del absurdo impuesto por su contraparte comiquera, y pierde el encanto al tomarse demasiado en serio a sí misma. Pocos son los personajes que destacan de este cuadro de hermanos, y es que a excepción del engreído Cinco y su romance con un maniquí, únicamente logra brillar Klaus (Robert Sheehan) y su excentricidad abocada en superar su problema de adicción; resultando una pena que inclusive una actriz de tanto calibre como Ellen Page no logre hacer resaltar a su personaje Vanya, a pesar de que ella sea una de las tramas principales de la serie y de la buena actuación que esta nos entrega pero que poco puede hacer frente a un guion que no le hace justicia.

Pero como comentamos al principio no todo está perdido en la adaptación de la obra de Gerard Way (ex vocal de My Chemical Romance) y Gabriel Bá, las secuencias de acción que involucran a los antagonistas H

azel (Cameron Britton) y Cha – Cha (Maryu J. Blige) son un deleite tanto visual como auditivo y sin duda lo mejor logrado de la serie, y es que este par de personajes pese a lo poco que sabemos de ellos y su pobre desarrollo logran destacar inclusive en los momentos donde no están disparando un arma a sus protagonistas.

The Umbrella Academy se queda así en una promesa sin cumplir, más parecida a una mala copia de X-Men y Heroes que al impreso en el que se basa.

Autor entrada: Luiz Navegante