¿Por qué Harry no murió cuando Voldemort le lanzó un AVADA KEDAVRA?

¿Es que acaso Rowling lo hizo inmortal?

Si eres fanático de la saga fílmica de Harry Potter, pero nunca has leído los libros entonces seguramente te has hecho esta pregunta en más de una ocasión, en las películas esto definitivamente no se explica y queda abierto a la interpretación del espectador, sin embargo en los libros sí que existe una respuesta y esta se da en el capítulo 35 de Las Reliquias de la Muerte, cuando Harry habla con Dumbledore en el limbo de King’s Cross.

Dumbledore nos cuenta que fue porque cuando Voldemort recuperó su cuerpo en el cementerio utilizó sangre de Harry, misma que a su vez llevaba la magia protectora del sacrificio de Lily. Por lo cual Harry estaría atado a la vida mientras Voldemort estuviera vivo, reforzando así el vínculo que los unía.

Albus menciona que él sospechaba que esto pasaría y que contaba con ello y con que Harry no tuviera que morir, sino únicamente el horrocrux que vivía dentro de el y que en la película lo vemos representado por algo que pareciera ser un débil feto del mismo Voldemort. Ayudo también a esto el hecho de que Voldemort le lanzara la maldición a Harry con la varita de sauco, la cual reconocía y le era fiel a Harry, es por eso por lo que la maldición a pesar de ser tan poderosa solamente mata una parte de él, es decir a la parte del alma de Voldemort que vivía dentro de Harry.

Aunado a esto, en entrevistas posteriores al lanzamiento del séptimo libro J.K. Rowling menciona que cuando Voldemort recupero su cuerpo gracias a la sangre de Harry este se convirtió en una especie de horrocrux para el mismo Harry, solo que a la inversa ya que se trataba de una fuerza

positiva. Es decir que, aunque Voldemort hubiera conseguido matar a Harry, aún había una parte del alma de Harry que habitaría dentro de Voldemort; aunque esa explicación ya suena un tanto más compleja y rebuscada por lo que nos quedamos con lo que plasmo en las palabras de Dumbledore durante la breve muerte de Harry.

 

Autor entrada: Valeria Hernandez