Pareidolia, el fenómeno que nos hace ver cosas inexistentes

¿Te ha pasado que después de ver una película de terror encuentras figuras humanas, rostros, o formas extrañas el arbusto, el bulto de ropa, el abrigo colgado o cualquier otro objeto inanimado? No es que estés presenciando actividad paranormal o algo por el estilo, (a veces) simplemente tu mente te está haciendo pasar una mala jugada.  Es un comportamiento completamente normal de nuestra mente, que al ver formas creadas al azar nosotros lo interpretamos como algo conocido.

Los seres humanos tenemos una capacidad llamada pareidolia, que nos permite distinguir con rapidez figuras conocidas, sobre todo rostros. Nuestro cerebro tiene una región especializada para el reconocimiento de caras, es un mecanismo tan rápido y eficaz que una vez que identifica un rostro es prácticamente imposible dejar de verlo, por mucho que la razón insista que eso no es una persona. Eso no es un defeco sino una adaptación evolutiva que nos ha permitido sobrevivir, reconocer a nuestros hijos o padres es esencial para formar lazos de protección mutua, algo que es muy importante para la conservación de la especie.

La pareidolia es el mismo fenómeno que hace que encontremos formas en las nubes o que los antiguos con más tiempo libre que nosotros vieran animales y seres mitológicos en las constelaciones. Es una forma de apofenia, que es la tendencia general que tenemos los seres humanos de percibir patrones o significados a partir de datos aleatorios, se trata de una capacidad muy útil, necesitamos darle orden y explicación a lo que sucede en la realidad, si algo nos distingue a los humanos es que le damos sentido a todo, pero muchas veces creemos erróneamente que ese sentido está en las cosas, cuando en realidad somos nosotros quienes lo construimos, encontrar esos patrones puede ser inofensivo o hasta divertido.

Otro ejemplo muy común como prueba de que las representaciones no están ahí, sino que son nuestras mentes las que les dan sentido a figuras accidentales, son las figuras en los cráteres de la luna; los norteamericanos dicen ver la cara de un hombre, los europeos v

en a una persona con una pesada carga en la espalda, los chinos ven el perfil de una hermosa diosa, los taoístas ven un sapo, en México vemos un conejito de perfil, y los japoneses también ven un conejo pero haciendo pasteles de arroz, lo que demuestra que lo que vemos está fuertemente influenciado por nuestra cultura.

A estos fenómenos mentales no los podemos eliminar pero si podemos estar atentos y darnos cuenta de cuando ocurren para evitar que dominen nuestro pensamiento y nuestra conducta.

Autor entrada: Crystal Morales