Mindfulness, la habilidad de disfrutar cada momento de tu vida

Muchos de nosotros pasamos gran parte del tiempo enfrascados en nuestros pensamientos de acciones pasadas sin atender el presente. Por eso a veces, cuando terminamos de realizar una actividad nos percatamos que nuestra mente estuvo en todos lados, menos enfocada en lo que estábamos haciendo, esto pasa mucho sobre todo en las actividades cotidianas.

Cuando esto pasa nuestra mente está en piloto automático, y esto suele traer diferentes repercusiones:

Cometemos más errores, nuestro desempeño no es el óptimo y no se escucha con atención; los pensamientos vagos pueden crear ansiedad y preocupación, por lo que se genera más estrés; puede ser que no estemos viviendo plenamente el momento presente, la vida está hecha de momentos y podríamos perdernos la experiencia de realmente vivir

Mindfulness es una técnica que te lleva a desarrollar la capacidad para estar totalmente presente en lo que estás haciendo. Esto ayuda de muchas formas:

La capacidad de enfoque aumenta y te vuelves más efectivo en el trabajo, aprendes a manejar mejor tus emociones y responder a situaciones difíciles, te sientes con más calma y menos agobiado por el pasado o el futuro, empiezas a vivir tu vida con más presencia, disfrutando del momento.

El efecto que tiene esta práctica en nuestro cerebro es que después de varias semanas de repetición se reduce la actividad de la amígdala que es donde reside el estrés, la ira y el miedo. Esto tiene efectos físicos ya que baja la presión arterial y mejora el sistema inmunológico, aumenta el funcionamiento de la corteza prefrontal la zona relacionada con la empatía y la toma de decisiones.

Si te has decidido a practicar Mindfulness te cuento como puedes empezar:

Para comenzar a realizar esta actividad lo primero por hacer es enfocarse en el presente.

Busca un lugar agradable. Acomódate en un lugar y en una posición tranquila. Preferentemente no estar acostado para evitar quedarse dormido (el objetivo no es dormir, sino mantenerse despierto y enfocado el mayor tiempo posible)

Respirar de manera suave. Existe una respiración ideal para este ejercicio, la llamada respiración diafragmática, la cual consiste en inhalar profundo e inflar el abdomen lo más posible y luego liberar el aire

Tener la atención en el presente. Busca tener el enfoque en algo, puedes enfocarte en tu propia re

spiración, visualizar e imaginar para evitar perderte en el pensamiento.

Actitud. Es probable que la primera vez que lo intentes no logres concentrarte, ya que como cualquier nueva habilidad aprendida podría parecer complicado al inicio, sin embargo los resultados son muy beneficiosos.

Con practica y constancia, aprenderás a dominar esta técnica que sin duda te ayudara a desenfocarte de los abrumadores pensamientos que dominan la mente, y así, vivir una vida más tranquila, y en armonía con tus pensamientos.

Autor entrada: Crystal Morales