Mabon, la fiesta pagana de otoño

Mabon (pronunciado como maybun) es una festividad pagana que corresponde con la entrada del otoño. Desde el punto de vista astronómico, Mabon es el momento en el que el día y la noche igualan su duración, es decir, cuando se produce el equinoccio de otoño en el hemisferio norte y de primavera en el sur. Tiene lugar el 23 de septiembre en el Hemisferio Norte, aunque ocasionalmente se celebra el 22. Muchos lo celebran el 21 de septiembre debido a la referencia errónea que se hace en el Calendario Gregoriano , utilizado en Estados Unidos y en Gran Bretaña desde 1753.

También conocida como “Tiempo de Cosecha”, “El Banquete”, “Día de Acción de Gracias”, o simplemente Equinoccio Otoñal, esta festividad es un ritual para dar gracias por los frutos que la tierra ha concedido y el reconocimiento de la necesidad de compartirlos para asegurar las bendiciones de la Diosa y el Dios durante los meses invernales. Con el otoño los árboles comienzan a dejar caer sus hojas, es una época en la que nosotros también tenemos que desprendernos de lo innecesario para continuar, acercándonos a Samhain: época de recogimiento y de recuerdo de los seres queridos que ya no nos acompañan en este mundo.

El nombre deriva de “Mabon ap Modron”, un personaje de la Mitología Galesa, aunque la conexión no acaba de ser del todo clara. El nombre de Mabon fue elegido para conferir un mayor sentimiento celta a la fecha, ya que los demás festivales derivan sus nombres de tan genuina tradición. El Equinoccio Primaveral se denominaba “Ostara”, y sólo el Equinoccio Otoñal es nombrado técnicamente con un nombre más evocador. Concretamente el término fue inventado por Aidan Kelly y se popularizó en los años 70 como parte de un proyecto de estudios religiosos.

Una de las partes más importantes es la recogida de la cosecha. En esta fiesta se despide la naturaleza ante la llegada del invierno. Se dice que el dios “muere” cuando toda la cosecha es recogida. Esto hace referencia a la forma cíclica reflejada en la Rueda del año y para estas culturas simboliza la necesidad de morir para volver a renacer.

Uno de los símbolos más destacados es la Cornucopia o cuerno de la abun

dancia, el cual consagra la prosperidad y a su vez representa las energías masculinas y femeninas. Otro símbolo de gran importancia es la manzana, que es considerada un símbolo de renovación, sabiduría e inmortalidad. Sus colores representativos son los propios del otoño: tonos amarillos, marrones, rojizos o dorados.

Entre los Sabbats , es el segundo de los tres festivales de cosecha , precedido por Lammas y seguido por Samhain.

Autor entrada: Lea Lakshmi