Fiesta de Locos: un ritual sagrado de la edad media

La línea entre reír y llorar es muy pequeña, y en un tiempo complejo como fue la Edad Media, donde diariamente se sufrían las penalidades por la fuerte disciplina social, se llevaba a cabo una celebración popular conocida como la Fiesta de los Locos. Se trata de un conjunto de festividades que se desarrollaban entre los últimos y primeros días del año, durante la Edad Media y el Renacimiento. El loco, más allá de ser un desquiciado, necio, deforme, lisiado o marginado social, era admirado como un espíritu visionario, libre de las pulsiones que amenazan al resto de los seres humanos y lleva al pecado.

La fiesta era una misa burlesca encabezada por miembros del bajo clero y desarrollada en el interior del templo, donde se cometían impiedades de todo tipo: “En las catedrales se nombraba a un obispo-bufón. Este celebraba entonces un oficio solemne y daba su bendición. Los sacerdotes disfrazados entraban en el coro bailando, saltando y cantando canciones picarescas. Los subdiáconos comían salchichas, jugaban a las cartas y a los dados sobre el altar; en lugar de incienso, quem

aban zapatos viejos y excrementos. Después de la isa, cada cual bailaba y corría por la iglesia a su gusto, y se entregaba a los mayores excesos; algunos se desnudaban por completo. Luego todos subían a carretas cargadas de excrementos y se hacían conducir por la ciudad tirando basuras al pueblo que los acompañaba”.

La indumentaria de los locos era reconocible por todos: faldones recortados en puntas, una capucha con dos largas orejas y cascabeles y un cetro burlesco rematado con una cabeza humana, todo con colores vivos. La fiesta de los locos transcurría en fechas de mínima actividad en los campos; el pueblo se entregaba a una risa festiva, alegre y sarcástica donde olvidaban las penalidades que sufrían diariamente en un contexto de fuerte disciplina social. La momentánea inversión de las jerarquías sociales ponía sobre la mesa lo efímero de la riqueza y el poder político, al tiempo que expresaba una arraigada nostalgia por una primitiva edad en la que habría imperado la abundancia y la armonía. La fiesta de los locos fue prohibida oficialmente en 1435.

Autor entrada: Patricia Miros