El origen del Papalote

Antiguamente conocido como pajaro de papel

Realizar un papalote requiere paciencia, delicadeza y creatividad. Nace con la elección de colores del papel china y las ramitas delgadas (para crear la estructura) y culmina con cortes, la unión de las partes con pegamento y el largo hilo que lo mantendrá unido a nuestras manos (a la tierra).

La historia de las cometas proviene de la antigua China, se conoce como inventor a Lu Ban (770-476 a.C.), quien, inspirado en un gavilán que vio en el cielo, construyó una con bambú y lo llamó “gorrión de bambú”. Pronto reemplazó el material por uno más ligero y la nombró “pájaro de papel”. Según los registros históricos, el emperador Liangwu (420-589 d. C) utilizó una cometa para enviar un mensaje solicitando ayuda cuando fue sitiado en su ciudad. En la dinastía Song (960-1279 d.C) las personas ponían pólvora en las cometas para lanzar ataques y derrotar al enemigo, se conoce su uso militar.

A partir de la dinastía Tang (618-907 d.C) los papalotes se usaron para el entretenimiento únicamente de

los más ricos; fue hasta después de la dinastía Song del Norte (960-1127 d.C.) cuando el papalote se hizo un juguete popular. Más recientemente Benjamin Franklin (1706-1790) lo utilizó en sus experimentos (es muy famosa la historia donde Franklin “descubrió” la electricidad cuando un rayo cayó sobre su cometa).

Llegó a la América con los españoles. En México fue llamado papalotl, como se designa a la mariposa en náhuatl. Puede ser de muchos colores, tamaños y formas; así como un ave, o una mariposa, los papalotes se deslizan en el cielo con ayuda del viento. No cabe duda, crear y volar un papalote es una actividad muy divertida que llegó para regalarnos alegría.

Autor entrada: Patricia Miros