El origen de los tatuajes

Actualmente los tatuajes están de moda, lo llevan estrellas de música, del cine o del deporte, inclusive quizás tu también luzcas con orgullo tu piel tatuada, pero no siempre ha sido así.

A lo largo de la historia estos dibujos lineales u obras de arte realizados sobre la piel, han pasado por diferentes etapas y en ocasiones no eran bien vistos o se habían tenido en distintos conceptos. Así que para entender este fenómeno tan significativo hay que remontarse al neolítico, donde se encontraron los primero indicios de un ser humano con tatuajes. Se trata de una momia de un glaciar de los Alpes austro-italianos, que tenía la espalda y las rodillas tatuadas.

A partir de entonces, se sabe que en Egipto, lugar del que provienen los pigmentos de henna (que se convertiría también en un fenómeno en el sur de la India), las mujeres eran tatuadas para representar su estatus social y muchas momias eran marcadas. Al mismo tiempo, la cultura celta y germánica utilizaban el arte del tatuaje con fines bélicos; los japoneses tatuaban figuritas de barro que acompañaban a los difuntos en su camino al paraíso, y los aztecas tatuaban especialmente a los niños con tal de rendir tributo a dioses como Quauhtli.

Como sucede con muchas otras formas de expresión, el catolicismo y la mentalidad de la Edad Media llegó a prohibir los tatuajes, concebidos como una mutilación al cuerpo heredado por Dios. Esta condena  fue seguida también durante el período de colonización que precederían a este oscuro tramo, en el siglo XV.

nt/uploads/2020/09/1575323942_tattoo_32689881280.jpg?w=1280 1280w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" />

Los marineros llegados a la Polinesia extendieron esta costumbre por todo el mundo, destacando al Capitán Cook, que introdujo en la sociedad occidental el rito y las costumbres.

En la actualidad el tatuaje como rito social aparece y desaparece de forma cíclica, como todo en la práctica humana. La fuerza con la que ha resurgido se debe a la publicidad y a la importancia de representar nuestros sentimientos, lo cual es la naturaleza de nuestra actitud en la vida.

Autor entrada: Lea Lakshmi