El chofer poseído por UBER

Esta historia es protagonizada por Jason Dalton, oriundo de Michigan, Estados Unidos Unidos. Catalogado como una persona amable y bastante tranquila, Jasos, padre de dos pequeños había tenido dificultades para encontrar un buen trabajo, primero intento entrar a la policía local pero no fue admitido, posteriormente logro ingresar a la BMW, donde se fue haciendo de contactos, hasta que finalmente termino trabajando su propio UBER.

La tragedia ocurrió un 20 de febrero de 2016, alrededor de las 4 pm un usuario pide un Uber para ir a la casa de un amigo, resultando ser Dalton su conductor, quien durante su travesía recibe una llamada de su esposa, llamada que de acuerdo a las declaraciones del pasajero se tornó muy violenta, terminando con un Dalton molesto que sin pensarlo dos veces echó a andar el coche a toda velocidad, estrellándolo contra diversos carros que se atravesaban en su camino, finalmente freno en un semáforo en rojo y el pasajero pudo bajar para posteriormente reportarlo al 911.

Mientras los oficiales tomaban cartas en el asunto, Dalton siguió aceptando pasajeros, hasta llegar con su primera víctima: Tiana Carruthers; a quien le disparo frente a su hija argumentando que ella no era la persona que había contratado el servicio, después de esto acudió a su casa para cambiar de auto. Dalton continuó trabajando la tarde de forma normal y fue entonces que encontró a sus otras víctimas: Richard Smith, de 53 años, y su hijo de 17 años, Tyler Smith, ellos se encontrabana mirando autos en un establecimiento cuando Jason disparó 18 veces, después de esto fue a un restaurante en donde atentó contra Mary Lou Nye de 62, Mary Jo Nye de 60, Dorothy “Judy” Brown de 74 y Barbara Hawthorne de 68 años de edad respectivamente, quienes nada pudieron hacer contra su atacante que momentos más tarde logro ser neutralizado por la policía.

En el juicio el asesino dijo a los investigadores que había estado trabajando para Uber durante menos de una semana y que había notado algo inusual en la apli

cación móvil, que ésta tomado el control de él, poseyéndolo y obligándolo a cometer estos actos. Esta situación no fue creíble para el jurado ni las autoridades, quienes finalmente el 5 de Febrero de 2019, casi tres años después de los disparos terminaron por condenarlo a cadena perpetua sin libertad condicional.

¿Impactante, no?

Autor entrada: Monika Peredo